Centro de Recursos para PYMES – COVID19. Encuentra toda la información sobre las medidas y ayudas disponibles Leer más

¿Qué ha provocado la reciente debilidad de las divisas en los mercados emergentes?

  • Volver al blog
  • Análisis del Mercado de Divisas
    Análisis del Mercado de Divisas>Special Reports
    Análisis del Mercado de Divisas|Comercio Exterior
    Análisis del Mercado de Divisas|Sobre Ebury
    Comercio Exterior
    Comercio Exterior|Finanzas
    Comercio Exterior|Sobre Ebury
    Eventos
    Finanzas
    Finanzas|Fintech
    Finanzas|Sobre Ebury
    Fintech
    Fintech|Sobre Ebury
    Fraude
    Prensa
    Sobre Ebury
    Sobre Ebury>Eventos
    Special Reports
    Uncategorized>Reuniones BCE
  • Latest

3 October 2018

Autor
Enrique Díaz-Álvarez

Chief Risk Officer at Ebury. Committed to mitigating FX risk through tailored strategies, detailed market insight, and FXFC forecasting for Bloomberg.

Mientras que muchas han sufrido, en gran parte, debido a las preocupaciones internas, una serie de factores externos han llevado a los inversores a mantenerse al margen de los activos de riesgo.

Los riesgos que indujeron a la depreciación de las monedas de mercados emergentes han sido multilaterales. Algunos de ellos se han desvanecido y otros se han mantenido e intensificado, dejando a las monedas, en muchos casos, en niveles no justificados por fundamentos económicos. Pero ¿qué hay detrás de la liquidación de estas divisas en lo que va de año?

Ajuste de la política monetaria

Cambios en la política monetaria de la Reserva Federal y la fortaleza del USD.

Desde diciembre de 2015, la Reserva Federal se ha comprometido a aumentar los tipos de interés. Los recientes cambios positivos en el mercado laboral de EEUU, la evolución en el frente inflacionario, la salud general de la economía y las expectativas individuales de los miembros del FOMC llevan a pensar que es probable que la Fed aumente el ritmo de alzas a 4 por año en 2018 (desde un total de 3 en 2017).

El Banco elevó los tipos de interés en marzo y, nuevamente, en junio y septiembre de este año y, creemos, que es muy probable que lo haga nuevamente en diciembre. Esto elevaría la tasa de la Fed de 1,75-2% a 2,25-2,5% a finales de año.

Mayores costos de endeudamiento no son bienvenidos para las empresas estadounidenses a medida que aumentan sus costos de financiación. Las tasas de interés más altas también deberían respaldar al Dólar estadounidense, lo que representa una amenaza aún mayor para las empresas en los países de mercados emergentes que están sujetas tanto al riesgo de tipo de interés como al riesgo de tipo de cambio.

El mantenimiento de la deuda puede ser demasiado costoso para aquellas economías que dependen, en gran medida, del crédito externo, especialmente si el riesgo de tipo de interés y de tipo de cambio se materializan al mismo tiempo. Considerando que una subida adicional en EEUU en 2018 es muy probable, al menos desde nuestro punto de vista aunque los mercados todavía no lo tengan en cuenta, el Dólar podría mantenerse fuerte.

Cambios en la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE)

El Banco Central Europeo anunció, en junio, que planea finalizar su programa de compra de bonos a gran escala este año. El BCE compró bonos europeos por valor de 30 mil millones de euros por mes hasta finales de septiembre, antes de reducir sus compras a 15 mil millones de euros por mes para los últimos tres meses del año. Después, el banco planea finalizar su programa de compra de bonos, a finales de diciembre.

Tras finalizar su programa de QE, el banco continuará con el proceso de normalización de políticas elevando los tipos de interés. Las dos principales tasas actualmente se encuentran en 0% (tasa de refinanciación) y -0,4% (tasa de depósito). En sus comunicaciones más recientes, el BCE ha reiterado que no tiene planes de aumentar los tipos de interés de inmediato, sino que espera que se mantengan estables “durante el verano de 2019”. Esto abre la posibilidad de una primera subida en el segundo o tercer trimestre de 2019, siempre que veamos un repunte en la inflación subyacente.

Es probable que tipos de interés más altos en la zona euro influyan en la percepción de los inversores y sirvan para absorber capital de los países que no se comprometen con el ajuste de política monetaria.

Reducción del balance de la Reserva Federal

Además de elevar los tipos de interés, la Reserva Federal comenzó a reducir la suma de su balance general en octubre de 2017, que creció rápidamente tras la implementación del programa de flexibilización cuantitativa del banco. Muchos de los principales bancos centrales del mundo se involucraron en programas de compra de activos a una escala significativa después de la crisis financiera, lo que redujo los rendimientos de los bonos globales y afectó a otros mercados financieros. Los inversores, acostumbrados a un cierto nivel de rendimiento para ajustar su tolerancia al riesgo, se interesaron en invertir en mercados emergentes que proporcionaban mayores rendimientos que los bonos globales cuando estos últimos cayeron.

El aumento de los rendimientos en EEUU, así como los rendimientos potencialmente más altos en otras economías importantes, hacen que la inversión en los mercados emergentes sea relativamente menos atractiva. A medida que pasa el tiempo, las rentabilidades ajustadas al riesgo que los inversores pueden obtener de su exposición a dichos mercados podrían resultar insuficientes, lo que derivaría en salidas de esas economías. De hecho, éste podría ser el caso.

Conflicto comercial global

Uno de los principales riesgos que afectan a las monedas emergentes en lo que va de año es la escalada de tensiones comerciales inducidas por Estados Unidos. Con China a la cabeza de los ataques comerciales de EEUU, el Yuan chino ha sido uno de los que peor rendimiento ha tenido, perdiendo más del 8% de su valor desde principios de febrero (Figura 5). Sin embargo, otras monedas de mercados emergentes, incluso las de países que no está incluidos en las acciones de EEUU, están siendo presionadas por las crecientes tensiones globales.

Mejorar la posición comercial global de EEUU ha sido uno de los puntos clave de la agenda de Donald Trump, con pasos sólidos para alcanzar este objetivo a partir de 2018.

Los principales pasos dados por Estados Unidos en la guerra comercial, hasta ahora, incluyen:

– La imposición de aranceles del 25% y del 10% sobre las importaciones de acero y aluminio, respectivamente, de la Unión Europea, Canadá, India y China.

– La imposición de aranceles del 25% sobre 50 mil millones de dólares en importaciones de productos, principalmente industriales, de China.

– La imposición de aranceles del 10% sobre un valor adicional de 200 mil millones de dólares en importaciones de China. Las tarifas de estos bienes aumentarán al 25% a principios del próximo año.

Las acciones de EEUU se han encontrado con medidas de represalia de los países sujetos a los aranceles. México, China, Canadá, India y Turquía, junto con la UE, han aplicado aranceles propios a una lista de productos importados de EEUU. La escalada del conflicto podría llevar a un mayor deterioro del sentimiento global e influir en las decisiones comerciales, lo que, a su vez, conduciría a una menor producción, una menor inversión y ajustes negativos en el empleo. En efecto, podría inducir una desaceleración en el crecimiento global que podría afectar significativamente a muchos países de mercados emergentes, siendo el más obvio, China, y el más afectado.

También es probable que los aranceles más altos den lugar a un aumento del costo de los bienes en los mercados, esto influiría tanto en el costo de los productos importados como en las decisiones de los productores nacionales. La interrupción de las cadenas de suministro puede limitar la capacidad de los productores para aumentar o, en algunos casos, mantener los niveles de producción, creando dificultades, especialmente en el sector manufacturero. La incertidumbre sobre la capacidad futura para mover bienes entre los países también podría influir negativamente en las inversiones extranjeras, lo que puede conducir a una escasez de capital en los países que dependen de proyectos de inversión extranjera.

El efecto negativo para los países exportadores, probablemente, sería menor si no tomaran represalias. Sin embargo, como muestran todos los ejemplos recientes, casi siempre lo hacen, lo que lleva a una mayor presión para todos.

Problemas idiosincrásicos de algunas economías de mercados emergentes

Ciertas economías de mercados emergentes están sufriendo dificultades económicas e inestabilidad, algo que, para los inversores, podría representar una amenaza para otras economías de mercados emergentes. Entre los países que se consideran más amenazados están Argentina y Turquía, que se encuentran actualmente en medio de una crisis monetaria.

Turquía

Los principales factores desencadenantes de los problemas económicos actuales de Turquía incluyen:

– Significativa deuda corporativa y bancaria en divisa extranjera

– Gran déficit de cuenta corriente

La fuerte dependencia de fondos externos, necesarios para financiar la impresionante expansión económica del país, se puso de manifiesto en la vulnerabilidad de la Lira a las acciones de la Reserva Federal, la fortaleza del Dólar y la caída en la confianza de los inversores a principios de año. Como resultado, Turquía cuenta con una inflación cercana al 18% la cual, de cara a la reciente caída de la Lira, es probable que se mantenga en los próximos meses.

En circunstancias convencionales, el Banco Central de Turquía (CBRT) aumentaría significativamente los tipos de interés en un intento de frenar la inflación y apoyar a la Lira. Los inversores, sin embargo, han perdido la fe en la independencia del banco central, principalmente, debido a las intervenciones verbales del presidente del país, un autoproclamado “enemigo de los tipos de interés”. En su lugar, el presidente Erdogan pidió al banco central una reducción del costo del crédito para apoyar el crecimiento de la economía. El CBRT se opuso, al menos, en septiembre, elevando el tipo principal de Turquía a 24%. Esto ha ayudado al banco a recuperar cierta credibilidad entre los inversores.

Turquía también ha sufrido debido a un enfrentamiento con Estados Unidos en las últimas semanas tras el arresto de Andrew Brunson, el pastor estadounidense que Turquía cree que tiene relaciones con organizaciones terroristas. Estados Unidos, por su parte, impuso sanciones a dos ministros turcos mientras doblaba las sanciones a las exportaciones de acero y aluminio de Turquía, lo que desencadenó la caída libre de la moneda el mes pasado.

El efecto contagio relacionado con la situación en Turquía ya está afectando a las monedas más frágiles. El Rand sudafricano (ZAR) ha sido uno de los activos de riesgo más perjudicados, depreciándose más de un 10% sólo en agosto. Otras monedas que estuvieron sujetas a una depreciación significativa fueron el Rublo ruso, las monedas de América Latina y algunas monedas de Europa central y oriental como el Zloty polaco y el Florín húngaro.

Argentina

Los problemas en Argentina comienzan con su alto déficit gubernamental. Los ingresos tributarios del país no son suficientes para financiar un gran gasto público y un empleo extremadamente alto en el sector público. Las obligaciones de Argentina son pagadas, en gran parte, utilizando crédito en moneda extranjera. Las altas necesidades de financiación externa del país han contribuido a la suma de un gran déficit en cuenta corriente. La dependencia del capital extranjero se traduce en que el país está sujeto a mayores presiones relacionadas con la apreciación del USD, las alzas de los tipos de interés en EEUU y el deterioro de su imagen frente a inversores extranjeros. Como resultado, el país sufre, actualmente, una serie de problemas: desaceleración del crecimiento económico, aumento de la inflación y agitación política.

Uno de los mayores problemas para Argentina en la actualidad es la fuerte caída en el valor del Peso, que ha perdido alrededor del 50% de su valor desde el comienzo del año. El banco central de Argentina elevó, recientemente, los tipos de interés a un 60% en un intento por respaldar la moneda después de que la tasa USDARS cruzara el nivel de 40. Actualmente, el país tiene el nivel más alto de tipos de interés del mundo, mientras que el banco central también continúa interviniendo en el mercado de divisas con el fin de estabilizar la moneda mediante la venta sistemática de Dólares estadounidenses.

Si bien la tasa de cambio del país ha sufrido mucho, ahora parece que Argentina está yendo en una mejor dirección tras los recientes aumentos de los tipos de interés y la asistencia del FMI. La crisis monetaria ha dejado al Peso en niveles significativamente bajos, aunque creemos que la moneda podría recuperar terreno si el gobierno argentino adopta las medidas necesarias para mejorar su déficit fiscal.

Problemas políticos en la zona euro

La política europea jugó un papel muy importante en los mercados de divisas en 2016 y 2017, especialmente en el corto plazo. Las elecciones en Alemania, Francia y Países Bajos influyeron en los mercados de bonos y acciones europeos e impactaron en los tipos de cambio de muchas monedas europeas. Actualmente, el mayor problema que queda es la situación en Italia. El nuevo gobierno populista, con su agenda euroescéptica, ha aumentado el riesgo de invertir en el país y ha afectado el costo de endeudamiento de Italia y, hasta cierto punto, a la moneda común.

Creemos que, en este punto, la situación en Italia es un riesgo de segundo nivel, sin embargo, si el mensaje del gobierno resulta ser mucho más desalentador de lo que los bonos italianos actualmente están descontando, podría tener una influencia en el Euro.

¿Qué le espera a los mercados emergentes?

La reciente ola de ventas entre las monedas de los mercados emergentes ha dejado a muchas en niveles reprimidos y subvalorados que, en nuestra opinión, no están necesariamente justificados por los fundamentos económicos. Sin embargo, creemos que una recuperación de amplia base no está, de ninguna manera, garantizada y que las monedas emergentes continuarán siendo impulsadas, en gran medida, por factores idiosincrásicos.

Creemos que aquellas monedas con una combinación de déficits (o superávits) de cuenta corriente relativamente pequeños, grandes de reservas de divisas, altos tipos de interés reales y necesidades limitadas de financiación externa deberían superar a sus pares y comenzar a iniciar un rebote gradual contra el Dólar estadounidense en los próximos meses.

Redes Sociales