NZD: Vemos una depreciación del Dólar neozelandés respecto a los niveles actuales
El Dólar de Nueva Zelanda (NZD) ha caído bruscamente desde finales de marzo. Las preocupaciones sobre el crecimiento global y un mensaje mucho más moderado de lo esperado por parte del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda han desencadenado una venta masiva de la moneda, enviándola a su posición más débil frente al Dólar estadounidense desde principios de 2019 a principios de abril.
El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) se unió al coro de los principales bancos centrales y emitió un tono moderado durante sus comunicaciones de marzo. Los responsables de política monetaria de Nueva Zelanda se han vuelto más pesimistas respecto a la economía doméstica en los últimos meses y el gobernador Adrian Orr declaró, el mes pasado, que el próximo movimiento en los tipos de interés, ahora, es más probable que sea un recorte que un alza. Orr afirmó que las previsiones de crecimiento se había “desplazado a la baja” y que la política se mantendría a un nivel expansivo durante un “período considerable” para maximizar el empleo sostenible y mantener una inflación baja y estable.

A la evaluación, mucho más moderada del RBNZ, ha seguido una desaceleración bastante abrupta en el crecimiento en Nueva Zelanda en los últimos dos trimestres. El crecimiento se recuperó trimestre a trimestre en los últimos tres meses de 2018 aunque se desaceleró a solo 2,3% en el año anterior, su ritmo más débil de expansión anual en cinco años. Los sectores manufacturero y agrícola del país tuvieron un desempeño particularmente pobre el año pasado, mientras que la incertidumbre sobre el comercio mundial probablemente ha tenido un papel importante en el aumento del déficit comercial del país, que alcanzó su nivel más alto en once años en 2018. La confianza del consumidor está, también, alrededor de mínimos de varios años, lo que no augura nada bueno para la actividad económica en general.

Sin embargo, existen razones para ser optimistas, particularmente, dadas las recientes mejoras en las condiciones del mercado laboral en Nueva Zelanda que podrían comenzar a filtrarse hacia un repunte en la actividad económica nacional. El crecimiento de las ganancias ha seguido mostrando signos de una tendencia alcista en los últimos trimestres y, ahora, es apenas inferior al 2%, en línea con la inflación. El desempleo está justo por encima del 4%, también alrededor de su nivel más bajo en una década.

Se espera que la reciente fortaleza del mercado laboral aumente la inflación al punto medio del rango objetivo del 1-3% del banco a lo largo del tiempo, aunque las cifras de inflación del primer trimestre se ubicaron por debajo de las expectativas. La inflación general se redujo a solo 1,5% en los primeros tres meses de este año, menos del 1,9% del cuarto trimestre y por debajo del 1,7% que había cotizado el mercado. Un crecimiento interno más débil significa que las previsiones de inflación se inclinan a la baja. Los mercados financieros están colocando una posibilidad bastante decente de un recorte de los tipos de interés por parte del RBNZ en su reunión de mayo y han descartado, casi totalmente, la posibilidad de tipos más altos este año.

La creciente probabilidad de que el próximo movimiento en los tipos por parte del RBNZ sea un recorte en lugar de una subida crea un obstáculo importante para la fortaleza del NZD. Ahora vemos una posibilidad decente de un recorte de tipos de interés por parte del banco central tan pronto como en la reunión de agosto, especialmente si las cifras de PIB del primer trimestre sorprenden a la baja.

Por lo tanto, continuamos pronosticando una depreciación del Dólar neozelandés respecto a los niveles actuales en 2019. Sin embargo, como parece que la Reserva Federal también mantendrá estables los tipos en 2019, creemos que esta depreciación se limitará gradualmente.
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