CHF: El fin de la guerra comercial aseguraría un EUR/CHF relativamente estable
El Franco suizo ha continuado impulsado, en gran medida, por el apetito de riesgo cambiante de los inversores en los últimos trimestres.
Junto con los otros refugios seguros, el Yen japonés y el Dólar estadounidense, el Franco fue una de las monedas del G10 con mejor desempeño el año pasado, ya que las preocupaciones sobre el crecimiento global y la incertidumbre sobre el comercio hicieron que los inversores se apilaran en activos considerados con menos riesgo. Estas entradas, combinadas con la venta masiva de Euros hasta el momento en 2019, permitieron que el CHF subiera a su posición más fuerte frente a la moneda común en veinte meses a finales de marzo.

Creemos que las preocupaciones sobre la guerra comercial entre EEUU y China, que ha enviado al Franco suizo a niveles ligeramente sobrevalorados, son exageradas. Un CHF fuerte aún no ha creado un entorno inflacionario de apoyo para Suiza, lo que garantiza que la política monetaria del Banco Nacional Suizo siga siendo muy flexible.

El Banco Nacional Suizo (SNB) ha luchado durante mucho tiempo con una inflación tenaz y se ha mantenido como uno de los bancos centrales más moderados del G10 en los últimos meses. Los tipos de interés se han mantenido en territorio negativo y los responsables de política monetaria, una vez más, mantuvieron los tipos estables en -0,75% en la reunión de política monetaria de marzo. El presidente del BNS, Thomas Jordan, declaró en la reunión que los tipos de interés negativos seguirán siendo un “instrumento importante para el futuro previsible”. También reiteró la disposición del banco a intervenir en el mercado de divisas para debilitar el Franco suizo, que todavía está “altamente valorado”. Los riesgos de que el banco central pueda volver a referirse al Franco como “significativamente sobrevaluado” se han incrementado significativamente después de la última demostración de fuerza del CHF. Los responsables de política monetaria han reiterado repetidamente su deseo de un CHF más débil con el fin de elevar la inflación y mejorar la competitividad de las exportaciones.

Los mayores riesgos exteriores para el crecimiento, como los temores de la guerra comercial y el Brexit así como la tenue presión inflacionaria, probablemente, asegurarán que la postura política ultra flexible del BNS se mantenga en vigor durante algún tiempo todavía. La inflación general ha caído aún más por debajo del objetivo del banco en los últimos dos trimestres, llegando a un 0,7% en marzo, apenas por encima de su ritmo de crecimiento más lento en un año y medio. Al igual que en la zona euro, la tasa de inflación subyacente, que elimina los componentes volátiles, ha sido débil, se mantuvo estancada alrededor o por debajo del nivel del 0,5% durante todo el año pasado.

Estos riesgos externos para el crecimiento también han pesado sobre la actividad económica en Suiza. La economía suiza se recuperó de la contracción del tercer trimestre, aunque registró una expansión del 0,2% intertrimestral en los últimos tres meses de 2018. El crecimiento interanual también obtuvo su ritmo más lento desde mediados de 2017. La demanda interna ha sido particularmente débil, en gran parte, debido al lento crecimiento de los salarios, mientras que la inversión también ha sido débil. El PMI manufacturero de Markit cayó a solo 50,3 en marzo, apenas en territorio expansivo y su nivel más bajo desde diciembre de 2015.

Creemos que la reciente disminución tanto de la actividad económica como de la inflación debería garantizar que el Banco Nacional Suizo mantenga su postura de política monetaria altamente acomodaticia por algún tiempo todavía. El BNS ha continuado expresando su incomodidad por un Franco más fuerte y parece comprometido a continuar interviniendo en los mercados de divisas para evitar una apreciación significativa de la moneda frente al Euro.

Por otro lado, el estado refugio de Suiza garantiza que siga siendo una propuesta atractiva para los inversores, aunque esperamos que gran parte de estas entradas se deshagan una vez que las preocupaciones sobre una guerra comercial entre EEUU y China disminuyan. Esto, en nuestra opinión, aseguraría un EUR/CHF relativamente estable, moderadamente más alto que los niveles actuales.
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