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RON: Vemos una depreciación del Leu rumano frente al Euro

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15 March 2019

Autor
Enrique Díaz-Álvarez

Chief Risk Officer at Ebury. Committed to mitigating FX risk through tailored strategies, detailed market insight, and FXFC forecasting for Bloomberg.

El Leu rumano (RON) se ha vendido fuertemente desde principios de año y el par EUR/RON aumentó un 2,5% en el transcurso de solo un mes. Este es un giro bastante significativo e inesperado, considerando que el par fluctuó el año pasado en una banda muy estrecha cercana al nivel de 4,65.

Creemos que el Leu se mantuvo relativamente estable en 2018 debido a un equilibrio en los factores estructurales negativos y un ajuste de la política monetaria en Rumania. Cuando se trata de lo primero, el problema principal ha sido el déficit de Rumania. Rumania ha tenido un déficit fiscal cercano al 3% del PIB en los últimos tres años, mientras que la posición externa del país también empeoró durante el mismo período. El déficit de la cuenta corriente ha aumentado de un 1,2% bastante manejable a un 3,4% en 2017 y ha empeorando aún más en 2018, muy probablemente por encima del 4%. Este dato es peor de lo esperado pero no tan sorprendente, considerando la dependencia del país con el consumo para estimular el crecimiento económico.

El crecimiento económico se moderó el año pasado tras un impresionante 2017, como habíamos anticipado. El PIB del país aumentó un 4,1% interanual en el último trimestre del año, tras una expansión del 4,2% en el trimestre anterior. Trimestralmente, el crecimiento se comportó ligeramente mejor el año pasado, particularmente a mediados del año, aunque sigue siendo bajo en comparación con los niveles de 2017.

Un mercado laboral fuerte ha apoyado el consumo general que debería continuar desacelerándose aunque solo gradualmente. Sin embargo, el consumo, relativamente alto, afecta negativamente a las exportaciones netas, lo que disminuyó un poco el impacto positivo en el crecimiento de 2018. A parte de las limitaciones internas, como sucede en otras economías de la región, creemos que el débil crecimiento en la zona euro tendrá un impacto negativo en el crecimiento de Rumania en 2019: ya hemos visto un impacto negativo en la producción industrial. Sin embargo, creemos que el alcance de los cambios debería ser relativamente limitado dado el cambio que ha experimentado el país en su crecimiento, impulsado por la demanda interna, y nuestras expectativas de que la situación en la zona euro no empeorará significativamente.

El crecimiento, cercano al potencial de 3- 3,5% de la economía en 2019, combinado con un impresionante crecimiento salarial, es probable que asegure que la inflación se mantendrá relativamente alta, aunque, probablemente, no sea lo suficientemente alta como para moverse significativamente por encima de la banda superior del 2,5% /- 1% del objetivo del país. La medida crítica de inflación de Rumanía, que tiene el mayor impacto en la política monetaria, está ligeramente por debajo del punto medio del rango objetivo. Teniendo en cuenta lo anterior, pensamos que hay poca presión sobre el banco central para elevar los tipos de interés en los próximos meses y, como tal, es posible que solo veamos un ajuste muy limitado o incluso que no se produzcan alzas en 2019.

Dejando a un lado la economía, uno de los factores clave que han impulsado al Leu rumano desde principios de año ha sido la polémica reforma fiscal, incluido el llamado “impuesto a la avaricia” en los bancos, cuya imposición llevó a una fuerte venta de activos nacionales. La vinculación de este impuesto con la tasa ROBOR hace que el trabajo del banco central sea aún más difícil y, dados los tipos actuales, también hace que el impuesto sea desproporcionadamente alto, más del doble que los impuestos similares introducidos en Polonia o Hungría. Sin embargo, el gobierno, recientemente, ha mostrado interés en alterar las condiciones de este impuesto. El ministro de finanzas, Eugen Teodorovici, anunció que varios tipos de activos financieros (incluida la deuda del Estado) estarían exentos del impuesto y que éste no estaría vinculado a la tasa ROBOR.

A pesar de que es probable que se modifique el impuesto, somos bastante pesimistas respecto a las perspectivas para el Leu rumano. Dados los importantes déficits, que probablemente persistan, el Leu está casi condenado a la depreciación. También creemos que es poco probable que veamos algún apoyo para el RON en forma de alzas significativas por parte del banco central. En nuestra opinión, es poco probable que una perspectiva de crecimiento relativamente fuerte sea suficiente para salvar la moneda.

La desordenada política de Rumanía, incluidos los escándalos de corrupción y la posible imposición del Procedimiento de Déficit Excesivo que el país evitó en 2018, es algo muy negativo para la moneda. Por lo tanto, pronosticamos una depreciación del Leu rumano frente al Euro hasta un nivel ligeramente inferior al que habíamos anticipado previamente.

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