El COP terminará el año a niveles de mediados de 2017

Enrique Díaz-Álvarez19/Apr/2018Análisis del Mercado de Divisas

El Peso Colombiano (COP) ha continuado operando dentro de un rango bastante estrecho frente al Dólar estadounidense en los últimos años, en comparación con los estándares históricos. La ola de ventas inducida por el petróleo envió al Peso colombiano a su nivel más bajo registrado a principios de 2016, aunque una recuperación en el precio de la commodity ha ayudado a que la moneda se mantenga firme frente a un Dólar ampliamente más débil. La moneda se apreció a su posición más fuerte en casi dos años y medio a finales de enero, cuando los precios del crudo subieron a máximos de 2014 (Figura 1).

Figura 1: USD/COP (Abril ‘17 – Abril ‘18)

El COP sigue una tendencia notablemente similar a la de los precios mundiales del petróleo, dado que éste representa alrededor de dos tercios de los ingresos totales de exportación de Colombia. La fuerte depreciación de la moneda se ajustó al dramático colapso de los precios del petróleo, que cayeron a mínimos de doce años por debajo de los 30 dólares el barril en enero de 2016 (Figura 2). Desde entonces, los precios del petróleo se han estabilizado e iniciaron un rebote relativamente fuerte en la segunda mitad de 2017. El petróleo ganó alrededor del 50% en siete meses desde principios de julio, por encima de los 65 dólares por barril por primera vez desde diciembre de 2014.  Esto ha proporcionado un sólido respaldo para el COP, aunque hemos visto una desconexión moderada entre los dos en los últimos meses.

Figura 2: COP/USD vs. Precios Petróleo (2014 – 2018)

Una crisis económica en Venezuela y la prolongada lucha de precios del petróleo por debajo de la media han pesado sobre el crecimiento general en Colombia. La economía colombiana creció solo un 1,8% durante todo 2017 en comparación con el año anterior, su tasa de crecimiento más lenta en ocho años. El sector minero y energético del país se han visto particularmente afectados, contrayéndose un 3,6% en el cuarto trimestre del año pasado, mientras que la producción manufacturera y la construcción se contrajeron en un 1% y un 0,7% respectivamente. Sin embargo, se espera que el crecimiento del PIB haya tocado fondo y las previsiones para 2018, en el rango de 2,6 – 2,7%,  son mucho más alentadoras.

Figura 3: Crecimiento anual GDP Colombia (2006 – 2017)

La crisis económica en Venezuela también ha demostrado hasta ahora ser bastante negativa para el déficit en cuenta corriente de Colombia, que se situó en el 4,4% del PIB en 2016. Venezuela, que actualmente sufre una crisis económica y política de proporciones históricas, ahora solo representa un escaso medio punto porcentual de los ingresos de exportación de Colombia, y no hace mucho fue el segundo socio comercial más grande del país. Las exportaciones a Venezuela disminuyeron alrededor del 60% solo en 2016.

Tras la reciente desaceleración del crecimiento, el Banco Central ha iniciado una serie de recortes de la política monetaria desde diciembre de 2016. El Banco Central de Colombia redujo su principal tipo de interés en un total de 250 puntos básicos el año pasado, sorprendiendo al mercado en enero al votar a favor de recortar los tipos en 25 puntos adicionales hasta el 4,5%. Dado que la inflación se ha reducido drásticamente desde 2016 a menos del 4% en enero, volviendo al objetivo del banco, los responsables políticos deberían tener espacio para una mayor relajación si lo consideran necesario. La caída relativamente pronunciada en el tipo principal del banco significa que los tipos de interés reales han caído desde principios del año pasado, aunque permanecen en territorio positivo. Los tipos reales son ahora menos del uno por ciento (Figura 4), alrededor de su nivel más bajo desde septiembre de 2016.

Figura 4: Tasa de interés Colombia (2008 – 2018)

El frágil entorno de crecimiento de Colombia y los estrechos vínculos del país con Venezuela siguen presentando un riesgo a la baja. Sin embargo, dado que los precios del petróleo están aumentando y los tipos de interés reales siguen siendo positivos, no esperamos que esta depreciación sea particularmente severa. La fuerte depreciación del COP en 2015 y 2016 también ha dejado a la moneda a un nivel increíblemente barato, mientras que las reservas de divisas han aumentado a un ritmo constante en los últimos años y ahora equivalen a más de diez meses de cobertura de importación.

Dado lo anterior, seguimos pronosticando una depreciación del COP frente al Dólar estadounidense en 2018, aunque esperamos que su declive sea relativamente gradual, devolviendola a niveles de mediados de 2017 para finales del próximo año. Esto, en nuestra opinión, aseguraría una depreciación de la moneda frente al Euro y en mayor medida, la Libra.

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Escrito por Enrique Díaz-Álvarez

Director de Riesgos de Ebury. Responsable de la dirección estratégica y el análisis del mercado de divisas para la empresa y sus clientes, Enrique es reconocido por Bloomberg como uno de los analistas más exactos en sus previsiones de divisa.