El PBoC tiene las herramientas necesarias para mantener más o menos estable el CNY

Enrique Díaz-Álvarez16/Apr/2018Análisis del Mercado de Divisas

El CNY pudo cambiar su suerte en 2017 respecto al año anterior gracias a que la debilidad de Dólar estadounidense permitió una apreciación en casi todas las monedas. El CNY se apreció más de un 6% contra el Dólar en el año pasado hasta su posición más fuerte desde abril de 2016 (Figura 1).

Figura 1: USD/CNY (Abril ´17 Abril ´18)

 

Desde que se eliminó el control del tipo de cambio, los responsables políticos del Banco Popular de China se han comprometido a mantener la moneda estable frente a la cesta de divisas. Tras un reajuste en diciembre de 2016, ahora la cesta comprende alrededor del 22% de dólar estadounidense, 16% de euro, 12% de yen japonés, 11% de won surcoreano y 20 monedas adicionales, todas ponderadas según la dependencia de China del país para el comercio internacional. Desde mediados de 2016, el Banco Central se ha esforzado para garantizar la estabilidad frente a la cesta, representada como el índice CFETS RMB. El índice se mantuvo constante dentro de un rango del 2-3% durante todo el año (Figura 2), con una depreciación frente al Euro que compensa gran parte de la fortaleza de la moneda frente al USD.

Sin embargo, hay informes que apuntan que las autoridades en China están evaluando si una depreciación gradual de la moneda podría utilizarse como una herramienta en la reciente disputa comercial.

Figura 2: índice PBoC CFETS RMB (2016 2018)

 

La recuperación del CNY frente al Dólar estadounidense durante el año pasado se vio favorecida, en parte, por la implementación de fuertes controles de capital en China. En mayo de 2017, el banco central introdujo un “factor contracíclico” para la fijación diaria de la moneda frente a la cesta. Esto se introdujo con el fin de frustrar las apuestas unidireccionales en el Yuan y permitió a los responsables políticos establecer una fijación más fuerte en relación con el día anterior con el fin de evitar un período prolongado de depreciación. Con el Yuan estable y los riesgos de depreciación del CNY reducidos, el PBoC anunció en enero que estaba modificando la forma en que gestiona la fijación diaria y eliminando efectivamente el “factor contracíclíco” del mecanismo. Este es un movimiento claro hacia un sistema de tipo de cambio más flexible en el que el banco central tiene menos control sobre la moneda, lo que le permite fluctuar más libremente.

La economía de China también repuntó en 2017, brindando apoyo adicional para el CNY. Impulsada por un mayor gasto gubernamental y una mejora de la demanda externa, la economía china sorprendió al alza el año pasado, creciendo un 6,8% en el tercer y cuarto trimestres después de una expansión del 6,9% tanto en el primer trimestre como en el segundo (Figura 3).

Figura 3: Crecimiento Annual GDP de China (2007 2018)

 

Las exportaciones han aumentado en todos los meses desde noviembre de 2016 aumentando más de un 30% interanual en febrero. La actividad en el gran sector manufacturero del país también se está expandiendo a un ritmo sólido. El PMI manufacturero de Caixin se ha mantenido por encima del nivel de 50 que denota expansión en todos los meses menos uno desde mediados de 2016 (Figura 4), aumentando a un máximo de más de un año de 51,6 en febrero.

Figura 4: Markint & Caixin PMIs manufactureros (2014 2018)

 

A pesar de la mejora de las perspectivas económicas, el crecimiento del PIB aún se mantiene a un ritmo significativamente más lento que el registrado durante gran parte de la última década. El crecimiento podría tener dificultades para igualar este nivel en 2018 a raíz del endurecimiento de la política interna y la mayoría de los pronósticos sugieren que la economía podría expandirse tan solo un 6,4% este año.

Un fuerte aumento de la deuda bancaria, en torno al 150% del PIB general, la incertidumbre sobre los precios de la vivienda y el potencial de políticas comerciales externas más restrictivas pueden pesar sobre las perspectivas para 2018. Los responsables políticos en China han mantenido los tipos de interés sin cambios en el país mientras que la inflación se ha mantenido por debajo del objetivo del 3% del Gobierno durante todo el año pasado. La inflación general se elevó desde un mínimo de ocho años, a principios de este año, aunque no ha logrado superar el nivel del 2% durante varios meses, llegando a sólo el 1,8% en diciembre.

Las reservas de divisas también aumentaron a un ritmo acelerado el año pasado debido a que las estrictas regulaciones y una moneda fuerte desalentaron las salidas de capital. Las reservas registraron su undécimo mes consecutivo de aumentos en diciembre, mientras que registraron su primer aumento anual desde 2014, alcanzando un máximo de más de un año, de 3,14 billones de dólares. Este es un nivel muy saludable que debería permitir que el PBoC intervenga en los mercados de divisas, si lo considera necesario. El aumento de las reservas muestra que las restricciones a la salida de capital están teniendo un impacto y que la intervención constante ya no es necesaria para estabilizar el tipo de cambio, aunque sigue siendo una herramienta viable.

El Banco Popular de China dejó claro que mantiene su compromiso de mantener el Yuan estable frente a su cesta de divisas ponderada por el comercio este año. Creemos que el PBoC tiene las herramientas necesarias para mantener un valor más o menos estable del yuan frente a la canasta. Teniendo en cuenta nuestras previsiones de un repunte del dólar estadounidense en 2018 frente al Euro y al Yen, prevemos una depreciación constante del CNY frente al USD este año. Esto garantizaría una recuperación del CNY frente al Euro en 2018 y modestas pérdidas frente a la Libra.

 

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Escrito por Enrique Díaz-Álvarez

Director de Riesgos de Ebury. Responsable de la dirección estratégica y el análisis del mercado de divisas para la empresa y sus clientes, Enrique es reconocido por Bloomberg como uno de los analistas más exactos en sus previsiones de divisa.