EL BCE reduce a la mitad la compra de activos y extiende el programa 9 meses

Enrique Díaz-Álvarez27/Oct/2017Análisis del Mercado de Divisas

El euro cayó frente a sus principales pares este jueves por la tarde después de que el Banco Central Europeo (BCE) anunciara una extensión de su programa de flexibilización cuantitativa ligeramente mayor de la esperada, la tercera de este tipo desde que se lanzaron las medidas de estímulo hace dos años y medio.

Como se esperaba, el BCE anunció que seguirá adquiriendo valores del sector público y privado más allá de la fecha de finalización de diciembre de 2017. El programa QE se extenderá por otros nueve meses y se extenderá hasta, al menos, septiembre de 2018 a medida que el Banco Central continúe en su intento de levantar la inflación en el bloque monetario. Si bien está en línea con nuestras expectativas, esto es un poco más largo de los seis meses que la mayoría del mercado había anticipado. Además, el Banco Central reducirá el ritmo de sus compras de activos a la mitad en enero pasando de 60 mil millones de euros por mes a sólo 30 mil millones. (Figura 1)

Figura 1: Compras de activos del BCE (2014-2018)

La moneda común se vendió inmediatamente después del anuncio, aunque sólo en un medio por ciento relativamente modesto frente al dólar, dado que los inversores ya se habían preparado para una reducción del ritmo del programa, al menos, a la mitad. Podría decirse que de mayor importancia para la moneda común fue el anuncio sobre la duración del programa, considerando que la mayoría de los analistas e inversores habían visto una extensión más corta hasta unio del próximo año.

Más importante para los mercados de divisas fue el compromiso de mantener las tassas en los niveles negativos actuales “durante un período prolongado y mucho más allá del horizonte de compras de activos netos”. Esto, junto con los comentarios relativamente pesimistas sobre los niveles de inflación “moderados” y la necesidad de un “ajuste sostenido” para impulsarlo hasta el objetivo del BCE, derribó bruscamente al euro a medida que avanzaba la conferencia. (Figura 2)

Figura 2: EUR/USD & EUR/GBP (26/10/17)

El presidente del BCE, Mario Draghi, mantuvo su retórica durante toda la conferencia afirmando que todavía era necesario un “amplio grado” de estímulo monetario para una acumulación de presiones inflacionarias, incluso diciendo que la inflación disminuiría temporalmente desde los niveles actuales hacia el final del año. Sin embargo, reconoció que la “recalibración” del programa de compra de activos reflejaba una confianza creciente en la convergencia hacia el objetivo del IPC del banco.

 

La reducción gradual de las medidas de flexibilización del banco sigue una mejora general en las condiciones económicas dentro de la zona euro. El PMI compuesto de la Eurozona está justo por debajo de su nivel más alto en más de seis años mientras que el crecimiento este año ha superado incluso las previsiones más alcistas. Sin embargo, con la inflación, especialmente la subyacente, todavía muy por debajo del objetivo, Draghi ha seguido adoptando un sesgo más moderado por el riesgo de desatar involuntariamente una ráfaga de apuestas alcistas en euros. La inflación llegó a un bajo nivel de 1,5% en septiembre (Figura 3) y el BCE pronostica que caerá aún más en 2018 antes de repuntar en los años siguientes.

Figura 3: Previsiones Tasa de inflación del BCE (2013-2018)

 

Teniendo en cuenta que los datos de inflación aún se encuentran muy por debajo del objetivo del Banco Central de “cerca pero por debajo de 2está claro que el BCE sigue siendo pruedente con respecto a la eliminación de sus medidas de estímulo. Draghi continuó enfatizando que el programa QE podría extenderse de ser necesario. Creemos que esto sigue siendo muy probable dado que la inflación subyacente en la zona euro aún no ha mostrado signos de un repunte sostenido y, con el desempleo aún alto, es probable que el crecimiento de los precios tarde más en subir de lo que el BCE pronostica actualmente.

Ni la decisión ni las comunicaciones cambian nuestra opinión de que el BCE procederá con mucha cautela dada la falta de un repunte de los datos de inflación. Cualquier aumento en los tipos (la clave para los movimientos de divisas) se retrasará hasta bien entrado el 2019, y el diferencial de tipos con EEUU debería presionar al EUR/USD a la baja. Esperamos que la Reserva Federal aumente nuevamente los tipos en diciembre, seguido por al menos tres en 2018.

 

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Escrito por Enrique Díaz-Álvarez

Director de Riesgos de Ebury. Responsable de la dirección estratégica y el análisis del mercado de divisas para la empresa y sus clientes, Enrique es reconocido por Bloomberg como uno de los analistas más exactos en sus previsiones de divisa.