Especial Brexit: aspectos que determinarán el porvenir de Reino Unido y la libra

Enrique Díaz-Álvarez27/Jun/2016Análisis del Mercado de Divisas

Caídas generalizadas en los mercados financieros

Esperamos que los mercados muestren un comportamiento marcado por la volatilidad durante los próximos días.

Al final, la población británica votó a favor de abandonar la Unión Europea con un margen del 52% frente al 48%, contradiciendo todas las expectativas de las últimas encuestas, de estrategas y de los propios mercados, que en los días previos al referéndum descontaban una victoria de la permanencia en la UE, impulsando la cotización de la libra.

La inesperada noticia hizo temblar los cimientos de los mercados de todo el mundo el pasado viernes, con unas caídas en los parqués de entre el 3% y el 13%. Cabe destacar que las acciones que resultaron más afectadas fueron las españolas y las italianas, que registraron pérdidas de dos dígitos, si bien los índices bursátiles estadounidenses se mantuvieron relativamente estables, con una caída de entre el 3 y el 4%. Por su parte, los mercados de divisas reflejaron una volatilidad extrema. La libra esterlina experimentó su mayor caída diaria de toda su historia, con un 10% frente al dólar y un 7% frente al euro. De hecho, el dólar estadounidense junto al yen, fueron los mayores beneficiados, con notables subidas frente a casi todas las principales divisas del mundo.

Quizás el referéndum de la semana pasada haya sido el acontecimiento político más importante de las últimas décadas para Europa. Por ello, resulta más difícil que nunca realizar predicciones. Ante la renuncia del primer ministro Cameron y el liderazgo político de Corbyn en cuestión, tanto los conservadores como los laboristas se encuentran en una fase de desconcierto temporal. La campaña que defendía la salida de la UE no cuenta con un programa que marque las pautas a llevar a cabo para el proceso de negociación. Sin embargo, es posible enumerar algunos de los principales factores que limitarán los acontecimientos políticos, económicos y financieros en el corto y medio plazo.

Plazos

El Reino Unido seguirá disfrutando de su condición de miembro de la UE durante dos años a partir de la fecha en que informe al Consejo Europeo de su intención de salir. Aún no lo ha hecho y nada hace creer que vaya a anunciarlo en próximas fechas. La dimisión no inmediata del primer ministro Cameron hace pensar que dicha comunicación aún tardará algunos meses. Además, no queda claro si existe algún miembro en el seno de la formación conservadora que cuente tanto con la voluntad para hacerlo como con el apoyo del partido. La UE no puede forzar los acontecimientos, por lo que es importante tener en cuenta que no se producirán grandes cambios legislativos en bastante tiempo.

Escocia

Casi con toda seguridad, los nacionalistas escoceses celebrarán un segundo referéndum en el caso de que se confirme oficialmente la salida del Reino Unido de la UE. Las encuestas iniciales confirman que el apoyo a la independencia en Escocia se ha incrementado después del referéndum del Brexit. Además, el proceso de salida se topará con serias dificultades legales si no cuenta con la aprobación de los parlamentos de Escocia y de Irlanda del Norte, lo que también indica que el debate se dilatará en el tiempo y que no se prevén cambios inmediatos.

Consecuencias económicas

Está claro que el impacto a corto plazo será negativo. Existen pocas probabilidades de que la economía del Reino Unido registre el crecimiento aproximado del 2% que la mayoría de economistas habían previsto para el resto de 2016, por lo que ahora mismo es particularmente difícil pronosticar el crecimiento real. Creemos que seremos testigos de una caída importante en la inversión y, sobre todo, en el sector de la construcción. Sin embargo, el desplome de la libra esterlina se compensará de algún modo ya que tenderá a reducir el déficit comercial. El primer indicador sobre el impacto en la inversión será el siguiente dato PMI de julio, que verá la luz durante la primera semana de agosto. Esperamos de nuevo volatilidad durante estas fechas.

Estabilidad financiera

Parece que, por ahora, el sistema financiero ha soportado razonablemente bien la agitación. El Banco de Inglaterra ha dejado claro que está preparado para garantizar la estabilidad; para ello, proporcionará una liquidez adicional de 250.000 millones de libras esterlinas y está listo para ofrecer euros, dólares y yenes –si así fuese necesario– con la ayuda de los correspondientes bancos centrales. Así, confiamos en que no se produzcan grandes accidentes financieros que compliquen esta delicada situación. Sin embargo, sí que esperamos que los mercados muestren un comportamiento marcadamente volátil durante los próximos días.

Europa, pendiente de Brexit

Los mercados de divisas se han centrado en el impacto que el referéndum tendrá sobre el Reino Unido y la libra esterlina. No obstante, en nuestra opinión se han subestimado las consecuencias que el Brexit tendrá en la Eurozona. Por ejemplo, ya estamos presenciando cómo otros países europeos solicitan la celebración de un referéndum de salida similar. En concreto, el desarrollo de la infraestructura institucional en apoyo al euro (regulación bancaria unificada o seguro de depósito, entre otros) se ha convertido en una tarea mucho más complicada. Incluso después de la venta masiva de la semana pasada, no creemos que los niveles actuales del EUR/USD reflejen suficientemente este agravado contexto político y prevemos que durante las próximas semanas y meses la tendencia de la moneda común se sitúe en niveles muy por debajo de los actuales.

Como en el caso del Reino Unido, el primer indicador que medirá el impacto económico y financiero será la encuesta de confianza empresarial del 22 de julio.

El Brexit visto desde Estados Unidos

Las consecuencias inmediatas del referéndum en Estados Unidos podría ser una subida de tipos de interés en julio. No obstante, ahora cualquier subida de tipos en 2016 dependerá de la evolución de los mercados económicos y financieros globales durante el próximo trimestre. Sin embargo, parece que el dólar se ha desvinculado de las expectativas de la Reserva Federal y se ha convertido en refugio seguro para los inversores. Por tanto, no vemos la necesidad de cambiar nuestras positivas expectativas para el dólar y, de hecho, podríamos revisarlas al alza, sobre todo frente al euro.

Print

Escrito por Enrique Díaz-Álvarez

Director de Riesgos de Ebury. Responsable de la dirección estratégica y el análisis del mercado de divisas para la empresa y sus clientes, Enrique es reconocido por Bloomberg como uno de los analistas más exactos en sus previsiones de divisa.