La situación en la Eurozona hace difícil que el euro tenga buen desempeño, incluso frente a la libra

Enrique Díaz-Álvarez29/Feb/2016Análisis del Mercado de Divisas

El débil contexto económico de la Eurozona y la esperada reunión de marzo del BCE, hará difícil que la moneda común tenga un buen desempeño frente a otras monedas, incluida la libra.

La semana pasada, la libra esterlina y el dólar estadounidense se movieron en direcciones opuestas. Los fuertes datos macroeconómicos publicados en Estados Unidos aliviaron los temores de recesión, además de servir para aportar de nuevo cierta cordura a las expectativas de subida de tipos en EE.UU. Además los inversores reaccionaron comprando dólares respecto al resto de divisas principales. Por el contrario, la libra fue castigada con fuerza por los temores de que el referéndum en Reino Unido pueda dar lugar a la salida del país de la Unión Europea. La divergencia entre estas dos monedas principales terminó la semana un 1% arriba y abajo respectivamente, frente al euro.

La destacada tendencia de posiciones largas de dólar frente a posiciones cortas de euros, a la cual hemos hecho referencia por algún tiempo, se ha borrado en gran parte. El consenso que vimos en diciembre sobre la fortaleza del dólar ha desaparecido. No obstante es a menudo una buena señal contraria y ahora esperamos que el dólar reanude su apreciación gradual con respecto a la mayoría de las monedas del G-10.

Nuestros clientes siguen estando centrados en las decisiones de los bancos centrales. En particular, la reunión del BCE de marzo es una vez más el centro de atención, en vista de la rapidez con la que el euro ha renunciado a todas sus ganancias de febrero.

Principales monedas en detalle:

EUR

Una semana más, hemos visto un conjunto de datos decepcionantes publicados en la Eurozona. Los principales indicadores de confianza empresarial PMI cayeron más de lo esperado. El índice compuesto se redujo a 52,7, su tercera caída consecutiva. Este es quizás el indicador más importante de la zona euro, y los débiles resultados fortalecen, sin duda, la posición de Draghi en la reunión de marzo. Esperamos ver medidas muy agresivas, incluyendo más recortes del tipo repo y la expansión del programa de flexibilización cuantitativa.

El euro ha renunciado a todas sus ganancias de febrero. Esto unido a los mercados cada vez más centrados en el decepcionante rendimiento de la Eurozona y la próxima reunión del BCE, hará difícil que la moneda común tenga un buen desempeño frente a otras monedas, incluida la libra.

GBP

La semana financiera en Reino Unido estuvo completamente dominada por los renovados temores sobre Brexit. Boris Johnson y otros destacados políticos conservadores renunciaron a la campaña de Cameron para que el Reino Unido permanezca en la Unión Europea, hecho suficiente para asustar a los mercados de divisas y que la libra terminara cayendo a su nivel más bajo frente al dólar desde la profunda crisis financiera de 2008.

Sin embargo, estas declaraciones parecen haber tenido poco impacto en las encuestas. De hecho, la media móvil de las últimas seis encuestas sigue dando la ventaja a quienes votan por “permanecer” en la UE, por 55-45%. Esto fue lo que probablemente ayudó a estabilizar la libra al final de la semana pasada, al menos con respecto al euro.

Esta semana obtendremos el índice de sentimiento empresarial PMI. Creemos que permanecerá en niveles bastante elevados, por encima de 56 en el caso del índice compuesto. Esto sería compatible con un crecimiento económico en Reino Unido de alrededor del 2% al año, además de ser una señal de que la depreciación de la libra ha sido excesiva.

USD

La fortaleza de las noticias económicas en EE.UU., por encima incluso de lo esperado, impulsaron al dólar al alza frente a casi todas las divisas principales. El dato de pedidos de bienes duraderos de enero se recuperó plenamente de su declive de diciembre, destacando los pedidos de bienes de capital, cuyo crecimiento del 3,9% respecto al mes anterior debería despejar cualquier temor a una recesión. El crecimiento del PIB del último trimestre de 2015 se ha revisado al alza, y tanto los ingresos como los gastos personales en enero fueron mucho más fuertes de lo esperado. En resumen, Estados Unidos ha tenido un buen comienzo de año.

La Reserva Federal también debe estar satisfecha con el aumento del índice de inflación subyacente del 1,4% hasta el 1,7% sólo en el mes de enero. El dato confirma los mensajes positivos que hemos estado recibiendo de la inflación al consumidor y los salarios, y es posible que veamos a la Fed revisar al alza sus proyecciones de inflación futura pronto. Sobra decir que esta situación es incompatible con las expectativas actuales de subida de tipos de interés a las que el mercado apunta, de no subir tipos más de una vez en el año 2016.

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Escrito por Enrique Díaz-Álvarez

Director de Riesgos de Ebury. Responsable de la dirección estratégica y el análisis del mercado de divisas para la empresa y sus clientes, Enrique es reconocido por Bloomberg como uno de los analistas más exactos en sus previsiones de divisa.