La incertidumbre de Brexit pesa sobre la libra mientras las monedas emergentes rebotan

Enrique Díaz-Álvarez22/Feb/2016Análisis del Mercado de Divisas

Los mercados bursátiles y de materias primas en todo el mundo cotizaban al alza la semana pasada, en un intento de los inversores por adquirir los activos más baratos, en la medida que éstos descontaban mayores medidas de flexibilización a ser lanzadas por parte del BCE y el Banco de Japón.

De entre las monedas G10, la noticia más importante fue la volatilidad que sacudió a la libra. La moneda esterlina subía fuertemente hasta el viernes como resultado de la noticia de un acuerdo entre la Unión Europea y el Gobierno Británico. Sin embargo, todas estas ganancias se perdían a primera hora del lunes cuando el popular líder conservador Boris Johnson expresó su descontento, rompiendo con el Primer Ministro Cameron y anunciando su intención de hacer campaña para la salida de Gran Bretaña de la UE.

La mayoría de monedas de mercados emergentes tomó ventaja del boyante apetito por el riesgo y siguió recuperándose de los mínimos extremos recientes, tendencia encabezada por el peso mexicano (ayudado por un aumento de los tipos por parte de Banxico por sorpresa) y el Rand Sudafricano.

Principales monedas en detalle:

EUR

La semana pasada fue muy tranquila en términos de noticias económicas de la zona euro. El único indicador destacado fue el dato ZEW, de expectativas de los inversores, que a menudo (aunque no siempre) actúa como el principal indicador de hacia dónde se dirige el crecimiento. La noticia no resultó tranquilizadora, ya que cayó por segundo mes consecutivo. Si esta noticia pesimista es confirmada por los principales indicadores de confianza empresarial PMI de la próxima semana, esto se sumará a la gran presión que se está construyendo en torno al BCE para que actúe de forma contundente en su reunión de marzo. De hecho, además del altamente esperado recorte de tipos repo, aún más hacia territorio negativo, y la ampliación del programa de expansión monetaria, algunos analistas esperan una expansión significativa de la gama de activos a ser adquiridos por el BCE, que quizás incluya créditos bancarios en vez de considerar únicamente deuda soberana. En cualquier caso, esto no es un ambiente nada propicio para la fortaleza del euro.

GBP

Aunque la principal atención del mercado se centra en las negociaciones entre la UE y Gran Bretaña sobre el estado del Reino Unido, la semana pasada recibimos algunas noticias económicas significativas en Reino Unido. El mercado laboral sigue generando puestos de trabajo, aunque aún presenta pocos indicios de presiones salariales. El empleo creció agudamente en diciembre, con una creación de empleo de 28.000 puestos de trabajo, y la tasa de desempleo se mantuvo en su nivel más bajo desde el año 2005, un 5,1%. Sin embargo, los ingresos medios semanales bajaron un 0,2%, hasta el 1,9%. La inflación subyacente también se redujo un 0,2% en enero, hasta el 1,2%. La ausencia de presiones inflacionistas da razones al Banco de Inglaterra para retrasar el aumento de tipos de interés al menos hasta finales de 2016, en contraste con lo que están descontando los mercados de tipos de interés, que estiman que no habrá subidas hasta 2019, en nuestra opinión unas expectativas muy pesimistas.

La libra ignoraba en gran medida estos datos macroeconómicos, mientras los inversores seguían centrándose en la probabilidad de un evento “Brexit” en el referéndum, ahora programado para el mes de junio. A pesar de que las encuestas muestran que hasta el momento el lado pro-UE está por delante en los sondeos, anuncios como el de Boris Johnson el fin de semana sobre su intención de hacer campaña contra la permanencia en la UE seguirán proporcionando presión a la baja sobre la libra esterlina a corto plazo.

USD

La economía de Estados Unidos sigue desafiando tanto la desaceleración como las presiones deflacionistas en todo el mundo. En enero la inflación sorprendió significativamente al alza. El indicador subyacente, que excluye los componentes volátiles de alimentos y energía, subió un 2,2%, un incremento mucho más agudo del esperado. Dicho indicador se encuentra ahora de sobra en la meta de la Reserva Federal a largo plazo y parece validar la fuerza de los salarios de enero vista en el informe de trabajo. Las sólidas cifras de inflación son incompatibles con los mercados de tipos de interés y sus expectativas inferiores a una única subida de tipos de interés en 2016. Según se corrijan estas expectativas veremos al dólar apreciarse gradualmente durante los próximos trimestres.

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Escrito por Enrique Díaz-Álvarez

Director de Riesgos de Ebury. Responsable de la dirección estratégica y el análisis del mercado de divisas para la empresa y sus clientes, Enrique es reconocido por Bloomberg como uno de los analistas más exactos en sus previsiones de divisa.