El pesimismo de las declaraciones de Draghi en contraste con sólidos datos en EE.UU.

Enrique Díaz-Álvarez07/Sep/2015Análisis del Mercado de Divisas

La divergencia existente entre las distintas políticas monetarias de las grandes economías mundiales fue fuertemente visible la semana pasada. Por un lado, el BCE no hacía ningún cambio de política monetaria el pasado jueves, tras unas declaraciones en las que Draghi conseguía enviar el euro fuertemente a la baja desde el inicio de la comparecencia, tras hacer hincapié en la importancia de un euro débil como clave de la recuperación económica europea. Por otro lado, en Estados Unidos se publicaba el informe de nóminas, confirmando que el reciente temor de los mercados financieros no ha tenido impacto evidente en la expansión económica, puesto que el desempleo continúa disminuyendo y los salarios crecen modesta pero constantemente en términos reales. Entre el jueves y el viernes, la moneda común dejó de lado sus ganancias para acabar la semana ligeramente por debajo del dólar.

La mayoría de monedas de mercados emergentes experimentó caídas la semana pasada, en muchos casos tocando mínimos históricos. Las caídas se movieron entre el casi 7% en el caso del real brasileño y hasta el 1-1,5% para la mayoría de monedas asiáticas, con caídas del resto de divisas entre este rango. Mientras que la ralentización de la economía en estos países es innegable, el valor alcanzado de sus monedas ofrece un valor competitivo para su país.

EUR

Como hacíamos referencia anteriormente, el pesimismo mostrado por el BCE en la reunión de la semana pasada y la conferencia de prensa posterior tuvo gran impacto en los mercados. En primer lugar hubo una inusual mención a la moneda común. Mario Draghi declaraba que el nivel del euro es importante tanto para el crecimiento como para la inflación. Esto, unido a la revisión a la baja de las previsiones de crecimiento e inflación y a la sugerencia de que es probable ver el crecimiento de los precios en niveles negativos de nuevo en los próximos meses, es bastante significante.

Todo lo anterior no es más que una confirmación a nuestras expectativas de que el BCE seguirá con su programa de flexibilidad monetaria hasta completarlo, lo que parece incluir implícitamente un euro más débil. De hecho creemos que existe un 50% de posibilidades de que el programa de flexibilización cuantitiva se amplíe antes de que acabe el año. Reafirmamos nuestra previsión de que veremos al euro seguir una tendencia depreciadora respecto a la mayoría de monedas principales en los próximos meses, particularmente frente al dólar.

GBP

Los indicadores de confianza empresarial en Reino Unido mostraron un signo de suavidad en agosto, aunque éstos permanecieron en niveles consistentes con un crecimiento de entre el 2-3%, a lo cual se une la continua disminución de la tasa de desempleo. Toda la atención de los inversores se centra ahora en la reunión del Banco de Inglaterra que se celebrará esta semana, cuando se publicarán conjuntamente las minutas de la reunión y los votos de los miembros del Consejo de Política Monetaria (MPC) sobre la decisión de aumento de tipos. Las minutas serán clave para aclarar la importancia que los dirigentes políticos dan a la reciente volatilidad de los mercados.

USD

El viernes pasado se público otro informe de empleo con fuertes resultados para Estados Unidos. Aunque la cifra fue ligeramente por debajo de la esperada, alrededor de 177.000 puesto de empleo, comparado con unas expectativas de 210.000, la diferencia en la cifra de agosto está compensada por las revisiones al alza de los dos meses anteriores, por un total de 44.000. Además, hemos visto una disminución del desempleo mayor de la esperada y un repunte de los salarios del 2,2% en el último año.

Es importante tener en cuenta que el nivel de desempleo, a una tasa del 5,1% se encuentra prácticamente en la definición de pleno empleo de la Fed. Aunque otros indicadores del mercado laboral no son igual de positivos, está claro que el modo de flexibilización de política monetaria ya no está justificado. El informe del pasado viernes confirmaba además que a la economía de Estados Unidos no le ha afectado la volatilidad del mercado, por lo que seguimos esperando que la primera subida de tipos se efectúe en la reunión de septiembre.

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Escrito por Enrique Díaz-Álvarez

Director de Riesgos de Ebury. Responsable de la dirección estratégica y el análisis del mercado de divisas para la empresa y sus clientes, Enrique es reconocido por Bloomberg como uno de los analistas más exactos en sus previsiones de divisa.