La libra retrocede tras una mayoría de votos a favor de mantener los tipos sin cambios.

Enrique Díaz-Álvarez10/Aug/2015Análisis del Mercado de Divisas

La libra robó el protagonismo al resto de divisas la semana pasada en unas semanas de agosto que de lo contrario suelen ser bastante tranquilas, debido a la simultaneidad de varios acontecimientos: las decisiones del Banco de Inglaterra, las actas posteriores a la reunión y el informe de inflación.

En general, el tono de los miembros del Comité de Política Monetaria (MPC) fue más suave del que esperábamos, con una sola discrepancia relacionada con la mayoría demostrada por los miembros a mantener los tipos sin cambios. La libra reaccionó mal, renunciando a todas las ganancias conseguidas durante la semana, para terminar a la baja frente al dólar y el euro. La moneda común por su parte negocia en un rango estrecho alrededor de 1,09 vs el dólar americano; y el dólar apenas reaccionó ante el informe de nóminas de julio que mostró la fortaleza esperada y respalda la subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal para septiembre.

Entre el resto de monedas del G-10, el movimiento más notable fue el fuerte repunte del dólar australiano respecto a cualquier otra moneda importante, ya que el Banco de la Reserva de Australia parece estar suavizando su retórica pesimista sobre la moneda, aceptando que la reciente devaluación puede suponer que la divisa vuelva a niveles razonables a largo plazo.

GBP

El jueves pasado fue un día cargado de noticias para Reino Unido y la libra. Además de la publicación de datos, el acta de la reunión del Banco de Inglaterra resultó más pesimista de lo que el mercado, y nosotros mismos, esperábamos. Sólo hubo un voto a favor de subir tipos. Es una votación desconcertante puesto que algunos de los miembros habían descrito su decisión futura como una apuesta para conseguir un “delicado equilibrio” y porque la evolución desde julio ha sido en su mayoría positiva: la crisis griega se ha resuelto por ahora y las señales del mercado de trabajo en Reino Unido han sido alcistas, con un diferencial superior al 2% entre salarios e inflación subyacente.

Parece que los miembros del MPC confían de momento en la fortaleza de la libra para hacer el trabajo de ajuste que suele hacer una subida de tipos. Aunque a su vez, la fortaleza de la libra depende en gran medida de las expectativas de subida de tipos que el Banco de Inglaterra tenga y dichas expectativas tienen que ser reforzadas en algún momento. Por este motivo, dejamos intacta nuestra visión de una primera subida de tipos en febrero, en paralelo con un fortalecimiento gradual de la libra frente al euro.

EUR

La semana pasada se publicaron algunos datos decepcionantes relativos a la economía de la Eurozona. Oleada de datos de producción industrial débil, con descensos en Alemania (un 1,4%), Francia (un 0,1%) e Italia (un 1,1%). Estos datos no son un buen augurio para las estimaciones de crecimiento del PIB del segundo trimestre. En lugar del 2% que habíamos estado dibujando, estos datos sugieren que el crecimiento de la zona euro en su conjunto podría estar más cerca del 1,5%. El pesimismo de esta cifra no ha sido disipado por las ventas mironistas, que cayeron en junio un 0,6%, fundamentados en los malos resultados de Alemania. El temor de que la Eurozona sea incapaz de mantener una modesta tasa de crecimiento del 2% puede pesar sobre el euro en las próximas semanas y meses, por lo que esperamos que la moneda común reanude su senda decreciente hacia la paridad frente al dólar estadounidense.

USD

La fortaleza del mercado laboral tras la publicación del último informe de nóminas de julio eliminan uno de los principales obstáculos que se interponían en la posible subida de tipos de interés en septiembre por parte de la Reserva Federal – el otro es el próximo informe, esperado para la primera semana de septiembre. La creación de empleo neto en julio fue de 215.000, y vimos ligeras revisiones al alza de los dos meses anteriores. El desempleo se mantuvo estable, al igual que el crecimiento salarial. Además, la perspectiva de la economía de Estados Unidos recibió un apoyo adicional la semana pasada desde el sector de consumo, que vio las ventas de vehículos aumentar en julio más de los esperado. El crecimiento del empleo, con más de 200.000 puestos al mes debería ser suficiente para que los miembros del FOMC estuvieran dispuestos a ejecutar la primera subida de tipos en septiembre.

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Escrito por Enrique Díaz-Álvarez

Director de Riesgos de Ebury. Responsable de la dirección estratégica y el análisis del mercado de divisas para la empresa y sus clientes, Enrique es reconocido por Bloomberg como uno de los analistas más exactos en sus previsiones de divisa.