La exportación valenciana se vuelve global

Duarte Líbano Monteiro22/Jul/2015Comercio Exterior

Artículo de opinión publicado en Las Provincias el 23 de junio de 2015.

Las exportaciones de la Comunidad Valenciana han recuperado dinamismo, a jugar por los buenos resultados que arroja la estadística oficial  correspondiente al primer trimestre de 2015, que apunta a un repunte cercano al 15% en comparación con el mismo periodo del año anterior y recupera la velocidad de crucero que ya conoció en el excelente 2013, cuando las exportaciones crecieron casi un 13%. Además, la buena marcha de este sector se hace sentir en el PIB regional, que crece ya a tasas interanuales del 3,4%, colocando a Valencia  a la cabeza del despegue económico nacional.

Si analizamos los datos que recoge el ICEX, comprobaremos que las materias primas, los productos industriales y los bienes de equipo, que representan más de la mitad de todas las ventas al exterior, están registrando alzas superiores al 20%, y que otro gran sector económico valenciano, el representado por los productos agroalimentarios, incrementa sus ventas por encima del 11%. Si afinamos aún más la vista y realizamos una disección por sectores particulares de actividad, se comprueba que el sector de automoción incrementó sus ventas al exterior por encima del 60% en el primer trimestre y que los de frutas y calzado avanzan a un ritmo cercano al 30%.

Uno de los rasgos de esta nueva etapa del sector exportador valenciano es su mayor proyección hacia mercados fuera de la zona euro, lo que contrasta con la tónica de comportamiento de la economía española, muy centrada tradicionalmente en los países de la Unión Europea. Actualmente, los mercados ajenos a la moneda común europea tienen un peso cercano al 54%, nada menos que ocho puntos por encima del que  concentra la exportación a los países del euro. Se trata de un fenómeno que viene repitiéndose desde 2012 y que alcanzó su máxima expresión en 2014, cuando la cuota de mercado representada por estos destinos supuso más del 55%.

La primera lectura que se puede hacer de este dato es que las empresas valencianas han dado un salto adelante en su evolución, hasta el punto de considerar el mundo entero como su auténtico mercado natural. Este cambio de enfoque permite a las empresas sortear con éxito los periodos de contracción que puedan producirse tanto en el mercado local como en el de la Unión Europea. De hecho, mientras que el Viejo Continente ha tenido problemas de crecimiento en los últimos años, el resto del planeta seguía creciendo de media por encima del 3%. De alguna manera esta tendencia se ve corroborada cuando se comprueban los crecimientos que experimentan las ventas de las empresas valencianas a determinados destinos fuera de la zona euro. En este particular ranking y por su orden figuran Reino Unido, Estados Unidos, Polonia, México y Marruecos. Pues bien, en los cuatro primeros destinos los crecimientos en este arranque de año es de dos dígitos, y en el caso de los dos colosos de América del Norte sobrepasa el 40%.

Este rasgo de madurez de la exportación valenciana lo observamos también en el número de empresas exportadoras, que se ha mantenido en términos estables en lo que se refiere a aquellas que venden a los mercados de la moneda común, mientras que las que lo hacen al resto de los mercados del mundo no han dejado de crecer.  A este respecto, resulta interesante reseñar el incremento de las que se han sumado en los últimos  años a las operaciones con el continente americano, Extremo Oriente, Oriente Medio, Africa e incluso con Oceanía.

De cara al futuro, cabe esperar que la depreciación del euro siga contribuyendo a que los productos valencianos se sitúen entre los primeros a la hora de competir en los mercados internacionales. Sin duda, se trata de una oportunidad que no pueden dejar escapar, habida cuenta de que la moneda común, según las previsiones, va a continuar en los próximos meses una senda bajista con respecto a las monedas de esos principales mercados exteriores fuera de la zona euro. En concreto, en su cruce con la libra esterlina, el dólar y el peso mexicano (por citar tres de los principales mercados fuera de la zona euro de la economía valenciana), se espera que de aquí a 2016 el euro describa un movimiento a la baja cuantificado en un -12,1%, -15,8% y -13,6%, respectivamente.

La creciente exposición a mercados fuera de las fronteras del euro supone en general  un desafío para las empresas, en tanto que tendrán que sumar a los retos ya comunes que entraña exportar, como son el riesgo-país, ligado a la seguridad jurídica o a legislaciones financieras y fiscales específicas, el riesgo de tipo de cambio. En cualquier caso, se trata de un escollo superable a condición de dotarse de una buena información y optar por una adecuada planificación de los pagos, algo que resulta perfectamente asumible ante la oportunidad de vender más en unos mercados más diversificados y menos dependientes de coyunturas regionales.

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Escrito por Duarte Líbano Monteiro

Director General de Ebury para España y Portugal. Profesional experto de la industria financiera con más de 10 años de experiencia en gestión y dirección de ventas, que lidera la fuerte expansión de Ebury para el mercado ibérico.