El dólar se aprecia por segunda semana consecutiva y el euro se mantiene

Enrique Díaz-Álvarez01/Jun/2015Análisis del Mercado de Divisas

Desde que el dólar alcanzase el 15 de mayo mínimos de los últimos meses, se ha apreciado a la misma velocidad que nos tenía acostumbrados desde octubre de 2014, recuperando tras la semana pasada el 60% del terrero perdido desde las declaraciones del FOMC (Comité Federal de Mercado Abierto) el pasado 18 de marzo. La apreciación de la semana pasada se produjo a pesar de la revisión a la baja de los datos del PIB del primer trimestre, revisión que ratificaba la ralentización económica en Estados Unidos.

El hecho de que la el dólar logre apreciarse a pesar de lo mencionado anteriormente quiere decir que los mercados miran más allá de los efectos temporales de los últimos datos publicados en Estados Unidos y esperan una reaceleración del crecimiento durante los próximos tres trimestres, de acuerdo con nuestras expectativas. En este contexto, el euro tuvo mejor rendimientos que el resto de divisas G10, a excepción del franco suizo, terminando la semana con una caída marginal, mientras que la libra cayó un 1% respecto al euro y un 1,3% respecto al dólar.

Cabe destacar, por su mal rendimiento, el dólar australiano y el neozelandés, que cayeron un 2% respecto al dólar, situándose entre las peores monedas del G10. Ninguno de sus Bancos Centrales fue responsable directo, ya que no hubo ni reuniones ni declaraciones importantes, pero ambos vieron sus divisas caer a niveles que según ellos consideran más convenientes.

EUR

Al igual que en Reino Unido, la última semana del mes suele ser bastante tranquila en Europa. No hubo publicaciones económicas de gran relevancia y el euro se movió en respuesta a las noticias procedentes de las negociaciones con Grecia. Las expectativas positivas del pasado viernes hicieron que el euro tuviera mejor resultado que el resto de divisas G10, para terminar la semana marginalmente a la baja respecto al dólar. Sin embargo, hasta que no se llegue a un acuerdo con Grecia (esperamos que se lleve a cabo en los próximos diez días) el euro seguirá siendo vulnerable a cambios bruscos motivados por las noticias o filtraciones de las negociaciones.

Todos los focos de atención se centran ahora en la reunión del BCE, que se celebrará esta semana. Dos principales problemas dominarán los titulares. En primer lugar, Draghi será presionado sobre el estado (o la falta de progreso) de las negociaciones para un acuerdo con Grecia. Y en segundo lugar, el BCE compartirá sus últimas previsiones sobre crecimiento e inflación, así como su valoración sobre el programa de flexibilización cuantitativa (QE) hasta la fecha. Los mercados no esperan cambios significativos en este último punto y creemos que el BCE intentará que este asunto pase desapercibido mientras que el programa QE tenga los efectos deseados en la Eurozona.

GBP

La última semana del mes en Reino Unido destaca por la ausencia de noticias económicas y precede a las declaraciones del Banco de Inglaterra y la publicación de la encuesta de los indicadores PMI. Los únicos datos que se conocieron la semana pasada fueron la revisión del PIB (que se mantuvo sin cambios en el 1,2% anualizado) y la confianza del consumidor, que sufrió una ligera caída. La libra por lo tanto no se vio guiada por ninguna publicación macroeconómica o de política monetaria, siguiendo la tendencia bajista del resto de divisas G10 respecto al dólar, mientras que caía de manera más ligera respecto al euro. Esperamos que el resultado de las encuestas PMI sea positivo y consistente con un crecimientos en Reino Unido del 2-3% por lo que mantenemos nuestras expectativas de la primera subida de tipos para el primer trimestre de 2016.

USD

La semana pasada fue importante en Estados Unidos, tanto por las publicaciones económicas como por la reacción de los mercados ante las mismas. El PIB del primer trimestre fue revisado a la baja, de un 0,2% a un -0,7%, provocando la tercera contracción durante este periodo de expansión. El hecho de que todos los datos negativos se han producido durante el invierno apoya la teoría de que tiene más que ver con factores temporales que con una debilidad de la economía. La clave para conocer exactamente cuando se producirá la primera subida de tipos depende aún de la evolución del mercado laboral, por lo que todas las miradas están puestas en la publicación de dichos datos durante esta semana. Una creación de empleo neta del rango de 200.000-250.000 puestos de trabajo debería mantener la intención de la Fed de ejecutar la primera subida de tipos entre julio y septiembre de este año.

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Escrito por Enrique Díaz-Álvarez

Director de Riesgos de Ebury. Responsable de la dirección estratégica y el análisis del mercado de divisas para la empresa y sus clientes, Enrique es reconocido por Bloomberg como uno de los analistas más exactos en sus previsiones de divisa.