Exportadores: oportunidades de un euro débil

Duarte Líbano Monteiro10/Feb/2015Comercio Exterior

Por Duarte Líbano Monteiro, director general de Ebury.
Tribuna de opinión publicada en Empresa Exterior.

Desde el pasado verano, el euro ha visto precipitarse su cotización respecto del dólar un 26% y casi un 6% en lo que llevamos de año, hasta acercarse al nivel de 1,12 euros/dólar. El debilitamiento de nuestra moneda ha tenido también reflejo en su cruce con las principales divisas. Por ejemplo, la cotización del par euro/libra ha retrocedido casi un 9% en los últimos doce meses, observándose un comportamiento similar con las principales divisas de países emergentes que han experimentado apreciaciones frente al euro que se sitúan, en promedio, en el 5%, y con oscilaciones que han llegado a superar el 11% durante el último año.

Se trata, sin lugar a dudas, de una gran noticia para el sector exportador español,  cada vez más orientado a explorar territorios menos tradicionales y a abandonar los cómodos límites que ofrece el mercado único, como parecen indicar, según los datos del ICEX, esas 54.000 empresas que en estos seis años han decidido abordar destinos fuera de las fronteras del euro. De hecho, desde el año 2007 ha habido un incremento del 57% en el número de empresas que venden sus productos en Oriente Medio, del 66% en las que comercian con Estados Unidos o del nada despreciable 75% en el caso de las que se han decidido a explorar los mercados de Oceanía.

La debilidad del euro aporta a los productos españoles un factor de competitividad que las empresas no deben dejar escapar.

De hecho, tras la ralentización experimentada por nuestro sector exterior meses atrás, las ventas han recuperado su crecimiento desde finales de 2014, registrando un avance del 4,1% en octubre y del 3,2% en noviembre, volviendo así a la senda de los buenos resultados del pasado.

Las oportunidades que se derivan de un euro débil no solo se enmarcan en el ámbito de las exportaciones. También el sector turístico, clave desde siempre en el crecimiento de la economía española, puede verse muy beneficiado, e intensificar su papel de motor económico.

Corrobora esta apreciación el hecho de que 2014 haya cerrado con 65 millones de visitantes, lo que supone un máximo histórico y un incremento de más de un 7% con respecto al ejercicio anterior, según datos aún provisionales que maneja el sector.

Al igual que toda moneda tiene su envés, también la debilidad del euro frente al dólar supone como contrapartida un encarecimiento de nuestras importaciones. Probablemente, esta situación estimule la opción de apelar al mercado interno para satisfacer las necesidades de consumo, como de alguna manera indica ese debilitamiento del ritmo importador que parece advertirse ya desde finales de 2014 (noviembre registró una caída de las importaciones superior al 12% respecto al mes anterior).

Al mismo tiempo, la penalización de nuestra balanza de pagos que proviene de una dependencia energética del petróleo superior al 70% sufragada en dólares, ha quedado amortiguada por la espectacular caída del precio del crudo (alrededor de un 50%) con el efecto positivo de generar un descenso de precios en todo tipo de bienes que, lejos de desanimar el consumo, lo está alentando, como pone de manifiesto un nivel de crecimiento cercano al 2% sin atisbo alguno de inflación.

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Escrito por Duarte Líbano Monteiro

Director General de Ebury para España y Portugal. Profesional experto de la industria financiera con más de 10 años de experiencia en gestión y dirección de ventas, que lidera la fuerte expansión de Ebury para el mercado ibérico.