La apertura comercial supone cambios en la gestión de tesorería

Mercedes Estrada16/Dec/2014Comercio Exterior

En un post anterior hablamos de las tres prácticas principales en las que el Director Financiero se ha apoyado para sanear la generalizada falta de tesorería de las empresas españolas en los últimos años. Considerando que el acceso al crédito ha dejado de ser una opción para muchos negocios, la renegociación de créditos, la mejora del ratio de morosidad y la venta de activos, se han convertido en las primeras opciones, en muchos casos insuficientes, para mejorar los flujos de tesorería a corto y medio plazo.

La gestión de tesorería se ha enfrentado a importantes cambios y tendencias a las que el director financiero ha tenido que ajustar sus labores. Un claro ejemplo fue la entrada del euro como moneda única, que supuso no sólo el reajuste de caja y flujos, sino también una reorganización progresiva de los departamentos financieros debido a la apertura comercial que el euro suponía.

En el mismo sentido, el comercio exterior con países con moneda distinta al euro ha sido una continuación de dicho proceso de remodelación del departamento financiero. El impulso de la estrategia de ventas al exterior en el ciclo económico actual incide de lleno en las funciones del director financiero. En la medida en la que las relaciones comerciales exteriores con otros países aumentan, la gestión de tesorería eficiente se complica y más factores y agentes caben ser considerados.

La gestión de divisas ha incrementado su peso e importancia en este contexto, siendo una de esas prácticas que el responsable financiero debe añadir para mejorar el estado de la tesorería de la empresa. Por un lado, la gestión de divisas gana importancia debido al creciente porcentaje de ventas o importaciones que las empresas efectúan en otros mercados y por otro lado porque pequeñas prácticas, que eliminen riesgos y garanticen los flujos de caja esperados, son más importantes que nunca, donde la mitigación del riesgo del tipo de cambio puede cubre este propósito, asegurando que las fluctuaciones desfavorables del tipo de cambio no sean una preocupación que atender a posteriori.

Por último, los procesos de pagos electrónicos, los sistemas de pagos transfronterizos y la gestión integrada, son aspectos que, muy vinculados al comercio exterior y la tecnología, están modificando la forma de trabajar del director financiero, con el motivo de facilitar el control de unas funciones en las que influyen, como decíamos, mayor número de agentes como proveedores y clientes extranjeros.

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Escrito por Mercedes Estrada

Marketing Manager para España y Portugal de Ebury. Licenciada en Economía por la UCLM, postgraduada en Dirección de Empresas y especializada en marketing de contenidos.