ZAR: El Rand comenzará a recuperar terreno frente al Dólar hacia finales de año
El Rand sudafricano (ZAR) se ha vendido fuertemente frente a casi todas las demás monedas en los últimos meses, con una fuerte desaceleración en los datos económicos nacionales y un Dólar estadounidense más fuerte haciendo caer a la moneda a un mínimo de más de dos años en septiembre. La confirmación de que la economía sudafricana entró en recesión a principios de año ha llevado al Rand a su nivel más bajo desde junio de 2016 y la moneda ahora cotiza casi un 25% más baja que donde cuando el año.

El ZAR ha demostrado ser una de las monedas de mercados emergentes más frágiles después de la crisis en Turquía en agosto, perdiendo alrededor del 10% de su valor inmediatamente después. La moneda sudafricana también ha sido particularmente vulnerable al aumento de los tipos de interés en todo el mundo, dado que el país debe, aproximadamente, el 40% de su PIB a EEUU y la zona euro. Esto ha hecho del Rand una de las monedas de mercados emergentes con peor desempeño en el mundo en lo que va de año, con las notables excepciones de la Lira turca y el Peso argentino.

La moneda perdió más terreno con la noticia de que la economía sudafricana cayó en una recesión técnica, por primera vez en casi una década, en el segundo trimestre del año. La economía de Sudáfrica se contrajo un 0,7% en los tres meses anteriores a junio tras una fuerte disminución del 2,6% de la actividad en el primer trimestre de 2018. Esta desaceleración se debió, en gran parte, a una desaceleración significativa en el sector agrícola, que disminuyó en un 11% tras una gran sequía que afectó gran parte del área del Cabo Occidental. Esto marca un cambio preocupante en la suerte de la economía después de un 2017 relativamente impresionante. Ahora existe un riesgo bastante alto de que la agencia de calificación Moody´s pueda unirse a las otras dos agencias de los “tres grandes” para rebajar la calificación crediticia de Sudáfrica en su próxima revisión en octubre.

La economía se ha visto agobiada por años de incertidumbre política y políticas que han dañado la confianza de las empresas y los consumidores. El nombramiento de Cyril Ramaphosa como sustituto del ex presidente Jacob Zuma a finales del año pasado, ha aliviado, al menos, un poco esta incertidumbre. Ramaphosa ha sido visto como un líder generalmente más amigable para los negocios aunque una serie de cambios radicales en las políticas aún no se han traducido en una mejora en la actividad económica nacional. Ramaphosa ha estado bajo una presión cada vez mayor para cumplir sus promesas económicas y el presidente está cerca de anunciar un paquete de estímulo que, se espera, pueda inyectar algo de vida en la difícil economía del país.

La reciente depreciación del Rand ahora también pone en grave peligro el objetivo de inflación del banco central, dado que una moneda más débil, generalmente, se abre camino hacia precios internos más altos. La inflación general se redujo a sólo 3,8% en marzo, su nivel más bajo desde 2015. Sin embargo, los precios al consumidor han comenzado a repuntar nuevamente con un Rand más débil, con la tasa de inflación principal en 4,9% en agosto, apenas por debajo de su ritmo más rápido en casi un año. Ahora ha vuelto hacia el extremo superior de la meta de inflación del 3-6% del banco central y, según las comunicaciones de septiembre del banco central, es probable que aumente aún más en los próximos meses. Un signo positivo es que la inflación subyacente se mantenga en una medida ligeramente más estable, llegando al 4,2%.

En un intento por levantar la baja inflación y apoyar la economía doméstica, el Banco de la Reserva de Sudáfrica (SARB) redujo su tipo de interés principal a 6,5% a principios de año, su primera reducción de tipos desde julio de 2017. Sin embargo, la gobernadora Lesetja Kganyago no se comprometió a llevar a cabo un ciclo completo de flexibilización. Desde entonces, la desaceleración de la actividad económica, normalmente, sugeriría que podría haber más recortes aunque la reciente fuerte caída del Rand, por supuesto, limita el espacio para una flexibilización monetaria adicional. Kganyago señaló, en la reunión de septiembre, que no hubo debate sobre un recorte de tipos, con 3 de los 7 miembros del comité votando a favor de una subida inmediata. Creemos que ahora hay una gran posibilidad de un alza antes de fin de año, particularmente si el Rand permanece en su bajo nivel actual.

Las tasas reales ahora están un poco por encima del 1,5%, casi la mitad del nivel que tenían en marzo de este año. Las reservas de divisas también han disminuido modestamente en términos relativos en los últimos dos años y, ahora, son el equivalente a sólo seis meses de cobertura de importaciones. Esto proporciona un espacio bastante limitado para que el SARB intervenga con el fin de proteger a la moneda de una modesta venta masiva.

Sin embargo, el repunte de precios de los productos básicos debería ayudar a respaldar la balanza comercial del país. La producción de productos básicos representa alrededor del 60% de los ingresos totales de exportación y aproximadamente el 25% de las importaciones totales. Incluso después de la fuerte venta de divisas, las cifras de intercambio de Sudáfrica están, más o menos, sin cambios en lo que va de año. Además, a diferencia de Turquía y Argentina, el déficit de cuenta corriente de Sudáfrica es relativamente pequeño y se reduce al 2,5% del PIB total. De manera similar, Sudáfrica también tiene una relación de deuda externa al PIB relativamente más manejable, de aproximadamente el 22%, en comparación con el 50% de Turquía o más del 30% de Argentina.

La reciente venta masiva del Rand ha superado con creces incluso nuestros pronósticos relativamente bajistas, para la moneda. Esto lo ha dejado en niveles no necesariamente justificados por los fundamentos económicos del país, y más, impulsado de algún modo por el riesgo subyacente que ha dominado los mercados de divisas desde la fuerte venta masiva de la Lira turca el mes pasado. El relativamente bajo déficit de cuenta corriente de Sudáfrica, las reservas adecuadas de divisas, los tipos de interés reales positivos y la posibilidad de tipos más altos nos llevan a esperar que la moneda se estabilice en torno a los niveles actuales en el corto plazo. Más adelante, pronosticamos que el Rand comenzará a recuperar terreno frente al Dólar estadounidense hacia finales de año, antes de volver a nuestros pronósticos a largo plazo a finales de 2019.







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