EUR: Creemos en una apreciación gradual del EUR/USD
La tendencia bajista observada en el Euro a principios de año se ha reanudado desde finales de junio.
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i bien la Reserva Federal ya ha reducido los tipos en dos ocasiones este año, el Banco Central Europeo también ha seguido dando un tono moderado, al tiempo que suavizaba la política en su reunión más reciente en septiembre. La acción política del BCE, combinada con una serie de datos económicos internos generalmente débiles, llevó al EUR/USD nuevamente por debajo del nivel de 1,10 a finales de septiembre. Esto lleva a que el par, ahora, esté operando alrededor de su nivel más bajo en dos años.

El presidente del BCE, Mario Draghi, sorprendió al mercado con la guardia baja durante su discurso del 17 de junio en Sintra, Portugal. Draghi afirmó que los riesgos a la baja “persistentes” estaban fortaleciendo el escenario para la acción política, dando una clara indicación de que había un estímulo adicional en camino. Este estímulo se produjo, como se esperaba, en la reunión del banco en septiembre, con el Consejo de Gobierno anunciando que reduciría su facilidad de depósito en 10 puntos básicos a -0,5%. El banco también reintrodujo su programa de flexibilización cuantitativa, comprometiéndose a comprar 20 mil millones de euros mensuales en bonos del gobierno para estimular la economía de la zona euro. La conclusión clave de la rueda de prensa fue que el programa de compra de activos se ejecutará sin una fecha de finalización, es decir, será abierto, lo que refleja el compromiso del BCE de elevar la inflación al nivel objetivo del banco.

El presidente del BCE, Mario Draghi, dio un tono algo moderado durante la rueda de prensa, reforzando la opinión de que el banco central está más preocupado por las incertidumbres comerciales mundiales de lo que el mercado había anticipado anteriormente. Si bien mencionó algunos aspectos positivos, mencionando el “robusto” empleo y el crecimiento salarial, expresó su preocupación por la debilidad “prolongada” de la economía de la zona euro, los riesgos “persistentes” a la baja y las presiones inflacionarias “silenciadas”. Según el comunicado del banco, los tipos se mantendrán en sus niveles actuales o más bajos hasta que se vea que las perspectivas de inflación convergen sólidamente con un nivel suficientemente cercano pero inferior al 2%.

Hemos reiterado durante mucho tiempo que el BCE mantendrá una política acomodaticia siempre que la inflación de la Eurozona se mantenga muy por debajo del objetivo de “cercano pero inferior al 2” del banco central. La inflación general llegó a solo el 1,0% interanual en agosto, su nivel más bajo desde finales de 2016. La inflación subyacente, la principal publicación económica que el banco central observa al decidir sobre la política monetaria, también se ha quedado muy por debajo del objetivo, llegando a solo el 0,9%. Esta medida ha oscilado alrededor de la marca del 1% cada mes durante los últimos cinco años y, hasta el momento, no ha mostrado signos de una tendencia alcista hacia el objetivo del banco. Un mercado laboral robusto debería comenzar a filtrarse hacia una inflación más alta, aunque esto ha llevado mucho más tiempo de lo que el banco central (y nosotros) anticipamos inicialmente.

Mario Draghi ha afirmado, recientemente, que las posibilidades de un repunte en la actividad en la segunda mitad del año eran más bajas de lo que se pensaba, destacando la reciente recesión en los datos manufactureros, los crecientes riesgos del proteccionismo y la posibilidad de un Brexit duro. La economía de la zona euro se ha desacelerado claramente en el último año, lo que ha llevado a los responsables de política monetaria a considerar una postura política aún más acomodaticia en los próximos meses. El crecimiento en el segundo trimestre del año fue de solo 0,2% TaT y 1,2% respecto al año anterior, su ritmo más lento desde 2013. El BCE revisó a la baja su pronóstico de crecimiento para este año en septiembre a solo 1,1% desde el 1,2% y a 1,2% para 2020 desde el 1,4%.

El PMI compuesto ha caído a nuevos mínimos de varios años, disminuyendo a solo 50,4 en septiembre. Esto se ha debido, en gran medida, por una fuerte contracción en el sector manufacturero, liderado principalmente por un pésimo desempeño en Alemania. El índice manufacturero cayó a 45,6, su nivel más bajo desde 2012. La actividad de los servicios también mostró signos de desaceleración, lo cual es un signo preocupante. La producción industrial ha registrado un crecimiento mes a mes positivo en solo dos ocasiones desde septiembre de 2018, disminuyendo en un 1,4% en junio.

A pesar de la reciente política de flexibilización del BCE, aún creemos que el camino más probable para el EUR/USD en el próximo año es al alza. Con los tipos de interés en la zona euro ya en o por debajo de cero, la Reserva Federal tiene mayor espacio para tipos más bajos que su contraparte europea. Creemos que esto debería proporcionar un apoyo decente para la moneda común durante el resto de 2019. Por lo tanto, mantenemos nuestras previsiones de una apreciación gradual en el EUR/USD hacia el nivel de 1,18 para finales del próximo año. Sin embargo, un descenso prolongado en los datos europeos y la posibilidad de una mayor relajación del BCE en forma de un aumento en el programa QE presentan un riesgo a la baja para este pronóstico.
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