ETB: Según el Banco Mundial el Birr etíope esté sobrevaluado
El Banco Nacional de Etiopía gestiona estrechamente el Birr a través de la intervención en el mercado de divisas.
Tras la devaluación del Birr a mediados de 2010, el Banco Nacional de Etiopía llevó a cabo una devaluación muy controlada y gradual de su moneda a una tasa anual de aproximadamente el 4-6%. El ETB se devaluó, de nuevo, en octubre de 2017 debido a la presión en el mercado de divisas, esta vez en un considerable 15% en un intento por apoyar a la industria de exportación del país. Los responsables políticos mantuvieron a la moneda relativamente estable en, aproximadamente, nueve meses desde el octubre anterior, aunque, desde principios de julio, volvieron a realizar una depreciación gradual del Birr a un ritmo anual de, aproximadamente, el 4-5%.

La devaluación original del Birr coincidió con la introducción del primer Plan de crecimiento y transformación (GTP) del gobierno en 2010. El GTP y la posterior devaluación del Birr se implementaron para mejorar el rendimiento económico y lograr un crecimiento en la región del 11-15% hasta 2015, principalmente mediante la atracción de inversiones extranjeras directas en los sectores agrícola e industrial.

Si bien el GTP demostró ser un éxito en gran parte, las exportaciones de Etiopía han tenido un desempeño significativamente inferior en los últimos años en comparación con los objetivos del Plan de Desarrollo del gobierno. El desempeño de las exportaciones del país, sin duda, se ha visto obstaculizado por la apreciación del ETB en términos reales efectivos. En términos ponderados por el comercio, el tipo de cambio real efectivo del Birr, en realidad, ha aumentado desde la devaluación de 2010, dado que el Dólar estadounidense se ha apreciado alrededor de un 20% frente a sus pares durante ese tiempo. Según el Banco Mundial, esto ha hecho que el Birr esté sobrevaluado, haciendo que las exportaciones de Etiopía sean relativamente menos competitivas.

Tras la apreciación del ETB en términos ponderados por el comercio, el crecimiento de las exportaciones en Etiopía ha disminuido drásticamente en los últimos cinco años. En términos interanuales, las exportaciones totales cayeron en siete de los once trimestres hasta el final del primer semestre de 2018, contrayéndose un 13,6% interanual en el segundo trimestre de este año. El promedio móvil de doce meses de las exportaciones, un indicador útil de la actividad dada la naturaleza cíclica de la industria de exportación, ahora está justo por encima de su nivel más bajo desde mediados de 2014. La reciente devaluación debería ayudar a revertir esta tendencia a la baja y podría permitir que la economía etíope siga creciendo en dos dígitos en 2018. En una nota positiva adicional, la inversión en el país debería permitir financiar el déficit.

Después de la devaluación, la inflación en Etiopía se disparó, como se esperaba, saltando a un máximo de cinco años, 15,6%, en febrero de 2018. Los precios más altos también se debieron a la escasez temporal de bienes y servicios en los mercados locales. Sin embargo, esto ha disminuido a un 10,6% más manejable en noviembre, alrededor de los niveles presenciados antes de la devaluación del Birr del año anterior. Este es un dato bienvenido que debería disminuir la necesidad de un aumento adicional en los tipos de interés del banco central. Los tipos aumentaron en 200 puntos básicos hasta el 7% en conjunto con la devaluación de octubre de 2017, que parece haber sido exitosa para prevenir un movimiento al alza aún más agudo y más dañino en la tasa de inflación.

El éxito relativo del primer GTP permitió a Etiopía implementar un segundo GTP de cinco años (GTP II) en mayo de 2016, que se extenderá hasta 2020 con el objetivo de mejorar aún más la estabilidad macroeconómica. Sin embargo, el plan no ha logrado alcanzar una serie de objetivos clave. La brecha entre el ahorro y la inversión también ha crecido, mientras que el déficit comercial del país sigue siendo grande, aunque ha mostrado algunos signos de mejora alentadores. Dicho esto, un aumento en el ingreso per cápita, una reducción en el nivel de pobreza y una inflación cercana a un dígito proporcionan razones para ser optimistas sobre el éxito final del programa.

Creemos que el Banco Nacional de Etiopía seguirá comprometido a garantizar una devaluación gradual del Birr frente al Dólar estadounidense en línea con el GTP II. Esto debería ser suficiente para controlar la apreciación del ETB y apoyar la industria de exportación. Creemos que esta depreciación continuará alrededor de la tasa actual del 4-5% por año, al menos hasta el final del período del GTP II en 2020.




Imprimir