Draghi alerta que las previsiones de crecimiento de la Eurozona se han movido a la baja
El euro tocó, por un breve período de tiempo, su posición más débil desde mediados de diciembre frente al dólar después de que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ofreciese otra evaluación moderada de la economía de la zona euro en la reunión del Consejo de Gobierno.
Al igual que hizo tras la reunión de diciembre, Draghi declaró que los datos recientes eran “más débiles de lo esperado” y que eran un reflejo de una demanda externa más débil así como de factores específicos. También hizo hincapié en que la incertidumbre pesaba en el sentimiento y que un estímulo significativo aún era necesario. Crucialmente, Draghi modificó la retórica de su declaración en cuanto a la previsión de crecimiento pasando de estar “moviéndose a la baja” a “encontrarse a la baja”. Esto viene dado por una desaceleración bastante brusca en los datos macroeconómicos de la zona euro en las últimas semanas que sugieren que la economía podría haberse desacelerado, aún más, en el cuarto trimestre de 2018.

Los responsables de política monetaria fueron unánimes al reconocer tanto un impulso más débil como unos riesgos cambiantes. Se espera que los datos a corto plazo sean “más débiles de lo previsto anteriormente” y se espera que la inflación general disminuya en los próximos meses. No obstante, el banco central sigue confiando en que la inflación llegue al objetivo en un medio plazo.

Draghi también declaró que no se había tomado ninguna decisión respecto a una nueva ronda de los préstamos a largo plazo que el BCE otorga a los bancos para aumentar su actividad crediticia.

La moneda común caía esperando la rueda de prensa de Draghi tras las cifras PMI de actividad comercial, conocidas esta mañana, que sugirieron que la economía de la eurozona no tuvo un inicio de 2019 especialmente fuerte. El índice compuesto, que representa un promedio ponderado de la actividad en el sector servicios y manufacturero, se hundió a 50,7 este mes desde el 51,1, apenas en territorio expansivo y su nivel más bajo en 66 meses. El euro, sin embargo, recuperó gran parte de estas pérdidas tras la rueda de prensa. Claramente, el tono de las comunicaciones, que fue más bien negativo, ya había sido descontado por el mercado antes de la reunión.

Este tono cauteloso en las recientes comunicaciones del BCE refuerza nuestra opinión de que la primera subida de tipos de interés en el bloque desde 2011 todavía está un poco lejos. Pensamos que necesitaríamos ver un cambio significativo en el PMI compuesto y evidencias de un aumento en la inflación subyacente para mantener vivas las esperanzas de una subida en 2019. Por ello, creemos que un alza en el primer trimestre de 2020 es mucho más probable.

La combinación de políticas sin cambios tanto del BCE como de la Reserva Federal nos lleva a pronosticar un EUR/USD más o menos estable este año, justo por encima de los niveles actuales.
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