CZK: Pronosticamos ganancias para la Corona checa frente al Euro
Desde la apreciación que la llevó hasta su posición más fuerte en aproximadamente cinco años, a principios de 2018, la Corona checa (CZK) ha estado en una tendencia general a la baja frente al Euro. Sin embargo, la moneda se ha negociado, principalmente, dentro de un estrecho rango de 25,5 - 26 en los últimos meses.
La venta de la Corona fue bastante limitada en 2018 ya que la moneda sólo perdió alrededor del 1,5% de su valor frente al Euro en los últimos doce meses. Sin embargo, fue una sorpresa. Nosotros, al igual que el Banco Nacional Checo (CNB) y el mercado en general, esperábamos que la Corona volviera a ascender. Creemos que la mayor parte de la venta no estuvo relacionada con el contexto interno del país, que sigue siendo favorable, sino que se debe, principalmente, a factores externos, entre los que está el sentimiento negativo hacia los activos de riesgo de mercados emergentes.

Los fundamentos de República Checa siguen siendo sólidos. Las finanzas públicas del país se encuentran entre las más saludables de Europa, con una relación de deuda y PIB que se redujo a alrededor del 35% en los últimos años. Esto ha sido posible gracias al fuerte crecimiento y al enfoque conservador adoptado.

En los últimos tres años, el país ha registrado un superávit presupuestario y, a pesar de un objetivo de déficit público para el año en curso del 0,7% del PIB, 2019 aún se ve bien en el frente fiscal. La posición externa de la República Checa también es saludable, con el superávit de cuenta corriente en 2018 apoyado por una Corona más débil.

El crecimiento del PIB se ha visto disminuido en los últimos trimestres aunque sigue siendo relativamente fuerte, con un crecimiento para el cuarto trimestre de 2018 que se eleva a poco menos del 3% interanual, cercano al potencial del país. El crecimiento en 2018, en general, fue apoyado, en gran parte, por la fuerte demanda interna, impulsada por un mercado laboral fuerte. El desempleo en República Checa sigue siendo el más bajo de la Unión Europea, mientras que el crecimiento de los salarios es alto.

Un fuerte crecimiento cerca del final del año sugiere que la economía checa está demostrando ser bastante resistente. Sin embargo, se espera que la economía del país se desacelere este año, en parte, debido a la menor demanda externa y a las restricciones del mercado laboral interno, es decir, la falta de empleados, lo cual es probable que continúe afectando negativamente a las inversiones privadas.

Frente a la política monetaria, la inflación, relativamente alta en República Checa, permitió al CNB elevar los tipos de interés cinco veces en 2018, y el último aumento de tipos de 25 puntos básicos en noviembre llevó la tasa de referencia principal al 1,75%. Se espera que el Banco Nacional Checo aumente los tipos en 2019, tras la reciente sorpresa de inflación y el tono de las actas de la última reunión del banco central sugiriendo que el próximo aumento de tipos podría ocurrir en marzo. La inflación se aceleró bruscamente a principios de año, saltando de 2,0 a 2,5%, en gran parte debido a un aumento en los precios básicos que se elevaron un 3%, su nivel más alto desde que el CNB comenzó a recopilar los datos hace más de una década. Dicho esto, es probable que el ritmo y el alcance de las alzas sean mucho más limitados en 2019 que el año pasado.

El endurecimiento de las políticas del CNB este año sería un resultado positivo para la moneda, especialmente si se considera que el mercado ahora solo está cotizando una subida por parte del banco central este año. Teniendo en cuenta que es probable que la extensión de los tipos más altos sea mucho más baja que en 2018, el apoyo proporcionado a la Corona por parte de la política monetaria puede ser limitado este año.

En general, seguimos siendo bastante positivos respecto a las perspectivas para las monedas de mercados emergentes en 2019, especialmente aquellas con sólidos fundamentos macroeconómicos. La Corona checa, desde nuestro punto de vista, pertenece a este grupo. Por lo tanto, continuamos pronosticando ganancias para la moneda checa frente al Euro, aunque creemos que la apreciación del CZK será relativamente gradual dada la disminución del apetito por aumentos adicionales en los tipos de interés del Banco Nacional Checo.
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