CNY: Esperamos una corrección del Yuan chino frente al Dólar estadounidense
En los últimos meses el Yuan chino (CNY) se vendió, frente al Dólar estadounidense, en línea con la mayoría de las demás monedas de los mercados emergentes. A principios de año, el Yuan se había elevado a su posición más fuerte desde la eliminación de la paridad en agosto de 2015, cuando el banco Popular de China comenzó a administrar de cerca la moneda frente una cesta ponderada por el comercio

Sin embargo, la moneda ha revertido la totalidad de estas ganancias, habiendo perdido aproximadamente el 9% de su valor desde abril. Incluso en medio de la amenaza de una guerra comercial, el CNY ha estado lejos de ser la moneda con peor desempeño en Asia en lo que va de año y, en realidad, ha superado cómodamente a otras monedas de la región.
Las preocupaciones sobre una guerra comercial en toda regla entre Estados Unidos y China, sin duda, siguen siendo el principal factor de riesgo para el CNY, particularmente, considerando que China depende de la demanda de Estados Unidos al suponer, aproximadamente, una quinta parte de sus ingresos totales de exportación. El presidente Trump ha impuesto y amenaza con imponer una serie de aranceles al país entre los que se incluyen:

Marzo 2018: Aranceles del 25% y 10% sobre las importaciones de acero y aluminio.

Junio 2018: Aranceles del 25% sobre 50 mil millones de dólares en importaciones de productos principalmente industriales de China.

Julio 2018: Trump amenaza con imponer aranceles a todas las importaciones de China

Septiembre 2018: Aranceles del 10% sobre 6.000 artículos adicionales importados de China por un valor aproximado de 200 mil millones de dólares (para aumentar al 25% en 2019).

China ha tomado represalias imponiendo aranceles propios, en importaciones estadounidenses por valor de 60 mil millones de dólares en septiembre, al tiempo que amenaza con acciones adicionales. Dicho esto, al comparar las amenazas con las acciones reales, creemos que las preocupaciones sobre el conflicto comercial están ligeramente exageradas. Creemos que la retórica proteccionista de Trump es, sobre todo, teatro político y una táctica de negociación.

Sin embargo, la incertidumbre comercial han generado un Yuan más débil y se espera que el prolongado proceso de negociación contribuya a un desempeño económico moderadamente más débil en China este año. La economía de China se recuperó bien en 2017, impulsada por un mayor gasto gubernamental y una mejora de la demanda externa. Sin embargo, la economía volvió a desacelerarse en el segundo trimestre del año, en medio de la disputa comercial, creciendo como se esperaba en un 6,7%, su ritmo de crecimiento más lento desde la crisis financiera. Una escalada en la guerra comercial que resulte, en el peor de los casos, en un arancel general de Estados Unidos sobre las importaciones Chinas, indudablemente, empeoraría las perspectivas.

La actividad en el importante sector manufacturero del país también se ha relajado en los últimos meses, posiblemente, en parte, debido a la incertidumbre sobre el comercio. El PMI manufacturero de Caixin disminuyó a 50 en septiembre, lo que representa un crecimiento plano y la primera vez desde mayo de 2017 que la actividad en el sector no se ha expandido. El crecimiento del PIB sigue siendo significativamente más lento que el registrado en gran parte de la pasada década. El crecimiento podría disminuir un poco durante el resto de 2018 y la mayoría de los pronósticos sugieren que la economía podría expandirse un 6,6% este año. Un fuerte aumento de la deuda bancaria pendiente, en torno al 150% del PIB total, y la incertidumbre sobre los precios de la vivienda también podrían afectar a la economía china. El crecimiento interanual de las exportaciones ha sido, al menos, positivo en todos los meses menos uno, desde noviembre de 2016, saltando a un 11,6% en agosto, una señal alentadora.

La reciente venta masiva de CNY frente al Dólar estadounidense también ha arrastrado la moneda a la baja en términos ponderados por el comercio, representado como el índice CFETS RMB. Los responsables de política económica del PBoC se han comprometido a mantener la moneda estable frente a la canasta de divisas, que se conforma, aproximadamente, por un 22% de Dólar estadounidense, un 16% de Euro, un 12% de Yen japonés, un 11% de Won de Corea del Sur y por veinte monedas adicionales, todas ponderada sobre la dependencia de China del país para el comercio internacional.

El banco central tuvo un gran éxito en garantizar la estabilidad frente a la canasta antes de este año y el índice se mantuvo estable en un rango relativamente estable del 2-3% durante todo el año 2017. Hasta el momento, el 2018 es particularmente volátil para el Yuan y el banco central ha modificado su política orientándola, con un claro movimiento, hacia un sistema de tipos de cambio más flexible. Esto asegura que el Yuan fluctue más libremente y, por lo tanto, sea más susceptible a cambios volátiles en su tipo de cambio. Sin embargo, como mencionamos, el CNY logró superar a muchos de sus competidores en el último año y, actualmente, está operando en un nivel muy superior que el índice de divisas del mercado emergente de JP Morgan. Esto sugeriría que los temores sobre una guerra comercial han tenido un impacto relativamente moderado en el CNY en comparación con los factores idiosincrásicos que han llevado a la baja a muchas de esas monedas de EM, las cuales han sido superadas por el Yuan en los últimos doce meses.

La buena posición de reservas del PBoC significa que el banco central tiene mucho espacio para intervenir en los mercados, si fuese necesario. Las reservas de divisas aumentaron a un ritmo acelerado el año pasado debido a que las estrictas regulaciones junto con una moneda fuerte desalentaron las salidas de capital. Las reservas registraron su primer aumento anual desde 2014 el año pasado, saltando a un máximo de más de un año, 3,16 billones a principios de año. El aumento en las reservas muestra que las restricciones sobre la salida de capital están teniendo impacto y que una intervención constante ya no es necesaria para estabilizar el tipo de cambio, aunque sigue siendo una herramienta viable.

Creemos que es probable que el PBoC se sienta cómodo con una divisa moderadamente débil frente al Dólar estadounidense a corto plazo, dado su potencial para compensar parte del impacto negativo del proteccionismo comercial. El principal riesgo, desde nuestra perspectiva, sería la implementación de una tasa general para todos los productos chinos. Sin embargo, sí creemos que estos riesgos han sido exagerados.

Por lo tanto, esperamos una corrección en el Yuan chino frente al Dólar estadounidense desde los niveles actuales que garantizarían la estabilidad relativa de la moneda en términos ponderados por el comercio.




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