CLP: Creemos que el Peso chileno revertirá algunas de sus pérdidas recientes
El Peso chileno (CLP) se ha vendido de forma relativamente fuerte frente al Dólar estadounidense desde finales de abril, en línea con casi todas las demás divisas de los mercados emergentes.
Esto ha hecho que el Peso haya perdido alrededor del 15% de su valor desde entonces, llegando en septiembre a su posición más débil desde febrero de 2016. Las preocupaciones sobre la reciente venta de la Lira turca y en la vecina Argentina han debilitado aún más el apetito por el CLP.

La moneda chilena también se ha visto lastrada por la caída de los precios del cobre en los últimos meses que supone, con diferencia, la mayor fuente de exportación de la economía chilena. Los precios del cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME) volvieron a subir por encima de los 7000 dólares por tonelada a finales de 2017, mientras que registraron su desempeño anual más sólido desde 2009. Sin embargo, las preocupaciones sobre una guerra comercial entre Estados Unidos y China han tenido un gran peso en el precio del producto arrastrándolo de nuevo a su nivel más bajo desde mediados de 2017, dado que China es el mayor consumidor mundial de metal. Las políticas proteccionistas de Trump, incluida la imposición en septiembre de otro arancel del 10% a productos chinos por valor de 200.000 millones de dólares han hecho crecer las preocupaciones sobre una desaceleración de la actividad en China y han hecho que el mercado se preocupe por un retroceso en la demanda de cobre.

El producto, actualmente, representa más de la mitad de los ingresos totales de exportación de Chile y, aproximadamente, una quinta parte del PIB total. Por lo tanto, no es sorprendente que el Peso chileno haya seguido una tendencia muy similar a la de los precios del cobre en los últimos años.

Los altos precios del cobre a principios de año han ayudado a que la economía chilena crezca a un ritmo acelerado en los últimos trimestres. La economía chilena creció un impresionante 5,2% en el segundo trimestre del año, su mayor subida en casi seis años. Los sectores manufacturero y de comercio crecieron sólidamente, compensando una producción minera relativamente baja. A pesar del incierto contexto externo y los menores precios del cobre, el banco central del país elevó su pronóstico de crecimiento para este año a 4-4,5% desde la estimación anterior de 3,25-4%.
Sin embargo, un empeoramiento de la balanza comercial de Chile podría llevar a una moderación del crecimiento en la segunda mitad del año. Un aumento de las exportaciones y un crecimiento relativamente estático de las importaciones ayudaron a elevar el superávit comercial en enero a su nivel más alto en casi cuatro años. Sin embargo, este superávit se ha borrado completamente desde entonces debido a la caída de los precios del cobre, volviendo a caer en déficit en agosto, por primera vez desde 2016. La característica del país como importador neto de petróleo tampoco ha ayudado a la balanza comercial, dado el reciente repunte, relativamente fuerte, en el precio del producto.

El repunte en la actividad económica en los últimos tiempos permitió al banco central del país, el Banco Central de Chile, mantener una política monetaria estable en los primeros tres meses del año, habiendo bajado los tipos en dos ocasiones en 2017 en un intento por apoyar la economía nacional y aumentar los precios. El banco central incluso tuvo espacio para subir los tipos en octubre en 25 puntos básicos hasta el 2,75%, antes de lo que el mercado había previsto. Los responsables políticos votaron, por unanimidad, para elevar los tipos dado que la inflación general en Chile, ahora, está firmemente dentro del rango objetivo de 2-4%. La inflación general se moderó en agosto, aunque se mantuvo en un máximo de casi un año, en el 2,6%.

Ahora vemos una posibilidad razonable de que el banco central pueda volver a subir los tipos en su reunión de diciembre, particularmente si la inflación se mantiene en los niveles elevados. El reciente aumento de la inflación también ha provocado que los tipos de interés reales sean, ahora, negativos, por primera vez desde mediados de 2016, algo que no ayuda al Peso chileno. El retorno de los tipos reales a territorio positivo supondría un claro avance para la moneda y podría ayudar a revertir gran parte de las pérdidas recientes del Peso.

Creemos que hay razones adicionales para ser optimistas en relación al Peso. El déficit de cuenta corriente de Chile es, relativamente, modesto: 1,5% del PIB mientras que las reservas de divisas siguen siendo adecuadas y tienen un valor de, aproximadamente, 6 o 7 meses de cobertura de importaciones, a pesar de la disminución. Esto debería proporcionar algo de espacio para que el banco central intervenga en el mercado de divisas y proteja la divisa, si es necesario.

Dado lo anterior, y la posibilidad, cada vez mayor, de que el Banco Central de Chile, suba los tipos de interés frente a un Peso más débil, creemos que el CLP revertirá algunas de sus pérdidas recientes frente al Dólar estadounidense, pérdidas que consideramos algo excesivas. También creemos que las preocupaciones sobre el proteccionismo de EEUU y China son algo exageradas.
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