CHF: Vemos un Franco suizo relativamente estable, justo por encima de los niveles actuales
En línea con su condición de moneda refugio, el Franco suizo ha sido impulsado, en gran medida, por el cambiante apetito por el riesgo de los inversores en los últimos meses.
El Franco se recuperó hasta su posición más fuerte en casi cuatro meses frente al Euro a principios de enero, con un retorno por parte del mercado hacia refugios seguros debido a la preocupación sobre una desaceleración global que causó que los inversores volvieran a acudir a la seguridad del CHF. Esto, combinado con los temores de una escalada en la guerra comercial entre EEUU y China, permitió al Franco apreciarse un 4% frente a la moneda común en el último año.

Como mencionamos en nuestro anterior informe del G10, el aumento de flujos refugio y el fortalecimiento del Franco suizo, está lejos de crear un entorno inflacionario de apoyo a Suiza. El Banco Nacional Suizo (BNS) ha continuado lidiando con una inflación obstinadamente moderada en el último año, a pesar de que los responsables políticos mantienen una postura de política monetaria ultra flexible.

El BNS ha sido, quizás, el banco central del G10 más moderado en los últimos meses. Los responsables de política monetaria han reiterado, repetidamente, su deseo de un CHF más débil con el fin de elevar la inflación y mejorar la competitividad de las exportaciones. El presidente del BNS, Thoms Jordan, declaró que no veía “ninguna razón en absoluto” para ajustar la política en diciembre y, tanto Jordan como el vicepresidente Zurbruegg, destacaron recientemente que el Franco sigue siendo “altamente valorado”. Los riesgos de que el banco central pueda volver a llamar al Franco “significativamente sobrevaluado” se han incrementado significativamente tras el último combate de fuerza del CHF.

Los tipos de interés se han mantenido profundamente en territorio negativo y los responsables de política monetaria mantuvieron, nuevamente, los tipos estables en -0,75% en la reunión de diciembre del BNS. El banco también ha continuado reiterando que está dispuesto a intervenir en el mercado de divisas para debilitar la moneda si lo considera necesario.

Creemos que es probable que el BNS mantenga su política ultra flexible durante algún tiempo, en particular si la inflación sigue estando muy por debajo del objetivo. La inflación general se recuperó el verano pasado, aunque ha mostrado signos de estancamiento, nuevamente, con un Franco más fuerte, cayendo a un 0,7% en diciembre, su nivel más bajo desde febrero de 2018. La tasa de inflación subyacente, que elimina componentes volátiles, ha sido aún peor, retrocediendo a un 0,2% en noviembre, su nivel más bajo desde principios de 2017.

Para empeorar las cosas, la economía suiza también perdió fuerza y se contrajo, inesperadamente y por primera vez en siete trimestres, en los tres meses previos a septiembre. La economía retrocedió un 0,2% intertrimestral, arrastrada por una fuerte caída de las exportaciones, las cuales se han visto fuertemente afectadas por la menor demanda de los países europeos vecinos como Alemania y por la pérdida de competitividad tras la apreciación de alrededor del 4% del CHF en 2018. Las señales del último trimestre del año pasado no son particularmente alentadoras. El PMI manufacturero se ha derrumbado, aunque permanece cómodamente en territorio de expansión, en 57,8. La confianza empresarial y de los consumidores, por otro lado, también ha sido muy débil, cayendo la primera a su nivel más bajo desde 2015 en diciembre.

El reciente descenso en los indicadores críticos de inflación y crecimiento debería, en nuestra opinión, disminuir significativamente la presión sobre el banco central para que apriete la política en el corto plazo. El BNS ha continuado expresando su inconformidad por un Franco más fuerte y parece comprometido a continuar invirtiendo en los mercados de divisas y manteniendo una política monetaria acomodaticia para evitar una apreciación significativa del Franco.

Por otro lado, la condición de refugio seguro de Suiza garantiza que siga siendo una propuesta atractiva para los inversores, aunque esperamos que gran parte de estas entradas se desaten una vez que las preocupaciones sobre una guerra comercial entre EEUU y China disminuyan. Esto, en nuestra opinión, aseguraría un EUR/CHF relativamente estable, justo por encima de los niveles actuales.
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