AUD: Una política estable permitiría que el Dólar australiano se equipare con el Dólar estadounidense y el Euro
El Dólar australiano (AUD) ha estado en una tendencia constante a la baja frente al Dólar estadounidense aproximadamente en los últimos doce meses.
La moneda perdió el 10% de su valor frente al Dólar estadounidense en 2018, habiendo soportado la peor parte de la venta de monedas de mayor rendimiento. La amenaza de una escalada en las tensiones del comercio mundial y su posible impacto negativo en China, también pesó sobre el AUD, mientras que el Banco de la Reserva de Australia (RBA) alcanzaba un tono moderado en las reuniones recientes. Sin embargo, el AUD ha recuperado algunas de estas pérdidas en 2019 debido a que los temores sobre el comercio global disminuyen.

Los activos australianos se han mostrado entre los más sensibles a la incertidumbre sobre las relaciones comerciales entre EEUU y China, dado que la demanda de China es en torno a un tercio de los ingresos totales de exportación del país. Esto hace que la economía australiana sea una de las más expuestas, dentro del G10, al conflicto comercial. Una combinación de incertidumbre comercial, la caída de los precios de la vivienda y el débil crecimiento de las ganancias aseguró que la economía australiana registrara su peor desempeño trimestral en más de dos años en el cuarto trimestre de 2018. La economía registró una expansión intertrimestral de solo el 0,2%. Mientras que solo crece un 2,3% sobre una base anual.

Con una actividad económica interna débil e incertidumbre sobre el crecimiento de la perspectiva global, el RBA mantuvo los tipos de interés estables nuevamente en abril, en 1,5%. El RBA ha declarado que el bajo nivel actual de tipos era favorable para la economía, citando recientemente el bajo crecimiento de los ingresos familiares y la desaceleración del mercado de la vivienda en Sydney y Melbourne. El banco central ha adoptado una postura ligeramente más moderada durante las últimas reuniones, con una desaceleración de la economía doméstica y un crecimiento más débil en el extranjero, lo que ha llevado a los inversores a aumentar las expectativas de un recorte de tipos de interés.

La disminución de la presión salarial en los últimos años ha limitado el crecimiento del consumo interno. Las condiciones del mercado laboral han mostrado signos de mejora. El crecimiento de las ganancias aumentó, de nuevo, hasta el 2,3% en el cuarto trimestre aunque esto es bajo en comparación con los estándares históricos. El desempleo se ha mantenido en una tendencia a la baja constante, disminuyendo a un mínimo de siete años, 4,9% en febrero. Se espera que mantener los tipos de interés en su nivel actual ayude a reducir el desempleo y aumente los salarios con el tiempo, de acuerdo con el RBA.

La falta de presión inflacionaria en Australia, tanto en el mercado de la vivienda como en los precios al consumidor interno, ha llevado a la especulación por parte del mercado de que podría haber una reducción de tipos de interés en el horizonte. La inflación general se ha mantenido por debajo del nivel objetivo del 2,5% del banco central durante algún tiempo. La medida principal de crecimiento de los precios se redujo a solo 1,8% en el último trimestre de 2018, su nivel más bajo desde finales de 2016. Esta publicación de datos críticos, ahora, no ha alcanzado el objetivo del RBA en ningún desde el segundo trimestre de 2014 y, hasta el momento, no ha mostrado signos de empezar una tendencia alcista.

El desempeño, generalmente decepcionante, de la economía australiana en los últimos trimestres, es decir, un crecimiento más lento, un descenso de la inflación y un crecimiento moderado de los salarios, asegura que el mercado cree que el próximo movimiento en los tipos por parte del RBA es, ahora, mucho más probable que sea aun recorte que un alza. Los mercados financieros dan una probabilidad de, aproximadamente, un 75% de, al menos, una reducción de 25 puntos básicos en la tasa principal del banco en 2019. Sin embargo, creemos que esto es una reacción exagerada y pensamos que tendríamos que ver una desaceleración en el crecimiento a nivel mundial, especialmente en China, para que esto suceda. El hecho de que se alcance un acuerdo entre Estados Unidos y China sobre el comercio, como es nuestro escenario de caso base, ciertamente ayudaría a aliviar la presión sobre el banco para aflojar la política.

Estamos en la minoría al creer que el RBA superará la actual desaceleración del crecimiento y mantendrá los tipos de interés sin cambios este año. Teniendo en cuenta las expectativas, actualmente muy altas, del mercado para un recorte, creemos que la continuación de una política estable permitiría que el Dólar australiano se alinee bastante con el Dólar estadounidense y el Euro desde los niveles actuales en 2019 y 2020.
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