JPY: Vemos una depreciación gradual del Yen frente al Dólar

Enrique Díaz-Álvarez28/Aug/2018Análisis del Mercado de Divisas

El Yen japonés (JPY) rompió el rango 110-115 del año pasado a principios de 2018, con un aumento de las tensiones geopolíticas en los mercados financieros mundiales que aumentaron los flujos refugio hacia la moneda en el primer trimestre. El Yen se fortaleció por debajo del nivel de 105 frente al Dólar, por primera vez, desde noviembre de 2016 a finales de marzo, ganando más del 6% en sólo tres meses y convirtiéndose en una de las monedas con mejor rendimiento del mundo. Sin embargo, este rally se ha moderado debido a un Dólar más fuerte y las expectativas de un relajamiento gradual de las medidas expansivas de política monetaria del Banco de Japón.

Los temores respecto a una guerra comercial global y el aumento de las tensiones geopolíticas en la península de Corea fueron dos de los principales impulsores de la impresionante racha del Yen a comienzos de año. Si bien la amenaza de una guerra comercial entre EEUU y China continúa siendo indudable, los inversores han asumido la opinión general de que el proteccionismo de Trump tendría un impacto menor en la economía de EEUU que en muchos de sus pares, incluido Japón. Japón es el cuarto destino de exportación de bienes estadounidenses, mientras que China representa casi una quinta parte de los ingresos totales de exportación del país, lo que expone a la economía japonesa a una demanda externa potencialmente más débil.

La relajación en la incertidumbre política europea y la estabilización en los mercados bursátiles en todo el mundo también han provocado que los flujos refugio retrocedan en en Japón.

Por su parte, el Banco de Japón ha seguido mostrando un tono cauteloso respecto a su política monetaria, a pesar de la creciente especulación entre el mercado sobre un cambio de política. El Banco de Japón ha seguido manteniendo su tipo de depósito negativo, en -0,1%, durante los últimos dos años y medio y lo hará hasta que la inflación exceda su objetivo del 2%. Su llamado “alivio monetario cuantitativo y cualitativo con control de curva de rendimiento” también verá al banco comprar bonos del gobierno a un ritmo anual de 80 billones de yenes en un intento de levantar la inflación y apoyar la economía. El Banco de Japón también anunció que había gastado 833 mil millones de yenes (7,8 mil millones de dólares) en fondos negociados en bolsa sólo en marzo, la mayor cantidad desde finales de 2010, con el fin de apuntalar los precios de las acciones japonesas.

En otra señal de que el banco central no tiene prisa por eliminar su postura muy acomodaticia, bajó una vez más su evaluación de inflación. El banco, ahora, espera que la inflación llegue a 1,1% en el año fiscal 2018 y 1,5% en el año fiscal de 2019, muy por debajo del objetivo del 2% del banco. Incluso con la política monetaria acomodaticia del Banco de Japón, la inflación ha seguido siendo inferior al objetivo del banco central. La inflación general aumentó nuevamente a 1,5% en febrero, aunque, desde entonces, ha disminuido llegando sólo a 0,7% en junio. El indicador de inflación subyacente tampoco ha logrado superar la marca del 1% en todos los meses desde la eliminación del aumento de impuestos a las ventas. Creemos que la continuación de la “Abenomics” del primer ministro Abe y la reelección del gobernador del Banco de Japón, Kuroda, en febrero aseguran que la política monetaria se mantendrá floja siempre que la inflación continúe subestimando su objetivo.

La economía japonesa se expandió a un ritmo moderado en 2017 aunque, en otro golpe a los esfuerzos del Banco de Japón para estimular la actividad, la economía se contrajo un 0,2% en el primer trimestre, aunque esto fue revisado al alza. Un empeoramiento del consumo interno indudablemente representa un riesgo para las perspectivas del resto del año. El gasto de los hogares ha sido débil, con una caída en los salarios reales a principios de año, manteniendo el control del consumo. La actividad en la industria manufacturera del país también se ha desacelerado. El PMI manufacturero Nikkei ha disminuido desde principios de año, cayendo a un mínimo de once meses, de 52,3 en julio.

Las últimas comunicaciones del Banco de Japón nos sugieren que la política monetaria en el país, probablemente, seguirá siendo acomodaticia siempre que la inflación en Japón continúe subestimando el objetivo del banco central. Vemos que el BoJ mantiene su postura de política monetaria laxa este año, lo que, en nuestra opinión, compensaría cualquier flujo refugio seguro y conduciría a una depreciación gradual del Yen respecto a los niveles actuales frente al Dólar.

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Escrito por Enrique Díaz-Álvarez

Director de Riesgos de Ebury. Responsable de la dirección estratégica y el análisis del mercado de divisas para la empresa y sus clientes, Enrique es reconocido por Bloomberg como uno de los analistas más exactos en sus previsiones de divisa.