La reciente venta masiva del HUF ha sido excesiva e injustificada

Enrique Díaz-Álvarez31/Jul/2018Análisis del Mercado de Divisas

El Florín húngaro (HUF) cotizaba dentro de una de las bandas más estrechas de cualquier moneda europea frente al Euro en el primer trimestre de 2018. Sin embargo, la moneda ha caído bruscamente desde finales de abril y se ha estrellado a su nivel histórico más bajo a principios de julio, extendiendo sus pérdidas a casi un 7% desde comienzo del año. Desde entonces, el Florín se ha estabilizado un poco, aunque se mantiene en un nivel muy débil según los estándares históricos (Figura 1).

Figura 1: EUR/HUF (Julio ’17 – Julio ‘18)

La reciente fuerte venta masiva del Florín ha coincidido con un declive general de las monedas de Europa del Este en los últimos meses, aunque el Florín ha sido el peor de la región. Los temores de una guerra comercial global han provocado que los inversores huyan de las monedas de mercados emergentes, con mayor riesgo, y que compren aquellos activos que se consideran más seguros. La fragilidad del HUF se ha visto amplificada por la postura conciliadora adoptada recientemente por el Banco Nacional de Hungría (MNB).

El MNB ha seguido manteniendo su política monetaria flexible, con el banco central siendo uno de los más “dovish” de la región. En la última reunión de junio, los miembros de la MNB mantuvieron sin cambios la principal tasa de interés referencial del banco, en 0,9%, aunque sí afirmaron que las condiciones monetarias laxas ya no podrían prevalecer. El banco también descartó que la política monetaria se mantendría acomodaticia durante un “período de tiempo prolongado”. El MNB había declarado anteriormente que no esperaba que subieran los tipos hasta 2020, aunque es probable que un reciente aumento de la inflación y la debilidad de la moneda permitan adelantar este cronograma.

En el contexto de una baja presión inflacionaria interna, el banco central ha mantenido su postura de política monetaria relativamente prudente. La inflación general disminuyó a comienzos de año, aunque el impresionante desempeño del mercado laboral finalmente comenzó a traducirse en un aumento de la presión inflacionaria. La inflación general subió al 3,1% en junio, aunque la tasa subyacente se mantuvo estable en el 2,4%, aún por debajo del objetivo del 3% (Figura 2). El objetivo de inflación a medio plazo de Hungría es del 3%, relativamente alto en comparación con los países vecinos de la región, lo que reduce la urgencia del alza por parte del banco central. No se espera que la inflación se traduzca en aumentos significativos en los precios internos. Los precios mundiales están creciendo muy lentamente y parece poco probable un aumento rápido de los precios en la zona del Euro, el socio comercial más importante de Hungría. Los factores externos pueden incluso inhibir la inflación en Hungría.

Figura 2: Tasa de inflación Hungría (2012 – 2018)

Como se mencionó, la economía húngara ha continuado teniendo un desempeño relativamente impresionante. La economía se aceleró significativamente en 2017, expandiéndose en un 4,0% en el transcurso del año pasado. El crecimiento del PIB volvió a ser del 4,4% en el primer trimestre de este año, ayudado, en parte, por el sólido consumo y la inversión de los hogares. Una reducción en los impuestos a las ganancias corporativas, los incentivos del Gobierno y la absorción de los fondos de la UE permitieron que la inversión aumentara significativamente, especialmente las gubernamentales. Mientras tanto, una mejora en las condiciones del mercado laboral, especialmente un aumento en el crecimiento de los salarios, ayudó a estimular el gasto de los hogares. El crecimiento de los salarios ha aumentado considerablemente desde comienzos del año pasado, justo por debajo de un 12% (Figura 3). El desempleo también se mantiene en sólo 3,7%, su nivel más bajo registrado.

Figura 3: Crecimiento salarios Hungría  (2012 – 2018)

El PMI manufacturero fue en aumento durante 2017, aunque ha experimentado una desaceleración desde el comienzo del año, similar a otros países europeos. El índice bajó de 61,1 en enero a sólo 53 en junio. Si bien esto todavía denota expansión, existe el riesgo de que la economía muestre signos de desaceleración. Además de la situación económica positiva, debemos destacar la mejora en el ámbito político. En las elecciones parlamentarias de abril, Fidesz, el partido gobernante del país, logró una cómoda mayoría, obteniendo el 49,3% de los votos y 133 de 199 escaños en el Parlamento.

La victoria era esperada y en línea con las encuestas. Asegurar la mayoría debería permitir a Viktor Orban continuar con su régimen y, si bien no está totalmente en línea con el resto de Europa, parece estar apoyando la posición económica de Hungría. Su victoria fue recibida por los inversores con el “indicador de confianza” del país, su rendimiento de los bonos del Gobierno a 10 años, cayendo alrededor de 20 puntos básicos en los días posteriores al resultado.

Uno de los éxitos del gobierno de Viktor Orban, además de apoyar el consumo, ha sido reducir el déficit. Entre 2015 y 2016, el déficit en relación al PIB se situó en sólo 1,6% y 1,7% respectivamente. Los nuevos datos muestran que el déficit en 2017 fue más bajo de lo esperado, aunque aumentó al 2%. De todos modos, esto sigue estando muy por debajo del umbral del 3% que amenazaría la implementación del procedimiento por déficit excesivo por parte de la UE. Creemos que los riesgos de exceder el objetivo son bastante limitados. Las agencias calificadoras han reconocido las mejoras en la situación económica del país, tanto con Fitch como con S&P elevando la calificación de perspectiva del país de “neutral” a “positiva” en los últimos meses.

Teniendo en cuenta el entorno económico positivo, las buenas finanzas públicas y la situación política estable, creemos que la reciente venta masiva del Florín ha sido excesiva e injustificada. Es de esperar que la moneda del país recupere gran parte de sus pérdidas frente al Euro, en particular, si el reciente aumento de la inflación alienta al banco central a comenzar a considerar un endurecimiento de su política monetaria. Por lo tanto, esperamos una depreciación relativamente leve del HUF frente al Dólar y una disminución ligeramente más pronunciada frente a la Libra.

 

 

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Escrito por Enrique Díaz-Álvarez

Director de Riesgos de Ebury. Responsable de la dirección estratégica y el análisis del mercado de divisas para la empresa y sus clientes, Enrique es reconocido por Bloomberg como uno de los analistas más exactos en sus previsiones de divisa.